Acosta repite ante la jueza los lemas que cantó en el desahucio de Aurelia Rey

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El día de ayer se celebró en el edificio Proa un juicio y un homenaje al mismo hombre, Nicanor Acosta Alonso. El activista de 76 años acudió ayer a los juzgados de lo contencioso administrativo dispuesto a ganar la batalla contra la sanción que se le impuso en su día por participar en las protestas de febrero de 2013 que paralizaron el desalojo de la octogenaria Aurelia Rey. En el juicio, Acosta repitió palabra por palabra todos los lemas que gritó a través de su megáfono ese día: “Aurelia se queda, Aurelia non se vai”, “Por riba de nós, non pasarán”, “Nin xente sin casa nin casas sin xente”. Si la jueza considera que es responsable de “provocación de reacciones en el público que alteren o puedan alterar la seguridad ciudadana”  podría tener que pagar 600 euros de multa. La resolución se sabrá en quince días.
Pero Acosta no parecía muy preocupado. A la salida le esperaban 50 personas que pertenecen a los colectivos a los que él ha prestado su ayuda y que le ovacionaron. Tras aferrar el megáfono y vocear las mismas consignas que le llevaron a juicio, Acosta aseguró confiar “totalmente na justiza” y citó a Aristóteles al señalar que “a verdade ninguén a pode negar”. 
Pero en el juicio la verdad también resultó difícil de afirmar. De hecho, la defensa alegó “ambigüedad” como uno de los motivos por los que no debía prosperar la denuncia, al tiempo que recordaban que las declaraciones de Acosta están protegidas por la libertad de expresión. También negó que hubiera organizado la protesta. 
Acudieron tres testigos llamados por la defensa, que no pudieron aclarar cuando prestaron testimonio qué es exactamente lo que gritaba Acosta al arengar a las masas que se agolpaban en la calle de Padre Feijóo ante los antidisturbios. 
Por parte de la acusación se presentó el policía nacional que redactó la denuncia, reconoció que la presentó el 17 de marzo, casi un mes después de que tuvieran lugar los hechos, y que la modificó el 6 de agosto, después de que llegara un escrito de recusación procedente del acusado. También reconoció que nunca se le pidió que se identificara porque, dada su larga carrera como activista, los policías sabían perfectamente quién era y conocían sus datos. 

un "Ángel"
Los que le esperaban a la salida también le conocían. Entre ellos se encontraban varios concejales de la Marea Atlántica y la del BNG, Avia Neira, así como la portavoz de AGE, Yolanda Díaz, y miembros de grupos como Stop Desahucios y Afectados por el Ofimático. La presidenta de la Asociación de Afectados por Preferentes y Subordinadas de A Coruña y Provincia (Afepresco), Ana Cedeira, fue la más expresiva al afirmar que “si los ángeles existen, A Coruña es afortunada porque le ha tocado uno”.
Por su parte, Acosta señaló que “a sanción é inxusta, como botar a xente das súas casas”, que defiende los derechos básicos y que continuará manifestándose por lo que considera justo hasta el día de su muerte.

Acosta repite ante la jueza los lemas que cantó en el desahucio de Aurelia Rey