Degenkolb, fuerte como Hércules, consigue el póker

GRA281. A CORUÑA, 09/09/2014.- El alemán John Degenkolb (Giant Shimano) vence al esprint la decimoséptima etapa de la Vuelta Ciclista a España, entre Ortigueira y La Coruña, de 190,7 kilómetros. EFE/Javier Liz&oac
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El alemán John Degenkolb, el gigante del Giant-Shimano, firmó cerca de la Torre de Hércules su póker de victorias en la Vuelta a España 2014 y se queda a una de la ‘manita’ que logró en 2012, en una jornada de transición en la que Alberto Contador mantuvo el jersey rojo.
El descanso le sentó de maravilla a Degenkolb, quien cumplió con el pronóstico con una fuerza hercúlea en el Paseo Marítimo coruñés, donde alzó los brazos por cuarta vez en la presente edición de la ronda española. Un póker para concluir la decimoséptima etapa, un viaje de 190 kms desde Ortigueira. Esta vez batió al australiano Michael Matthews (Orica) y al suizo Fabian Cancellara (Trek).
Se trataba de la última oportunidad para los velocistas en una edición que entra en las jornadas decisivas por tierras gallegas. El sprinter germano se dedicó a lo suyo, a ganar, y los favoritos a salvar el día sin percances, lo que lograron tranquilamente, a una media de 40 kms/hora.
Contador vive tranquilo con su minuto y medio largo de ventaja sobre Alejandro Valverde y Chris Froome, pero algo más intranquilo contestando a las preguntas sobre su renuncia al Mundial. Con poco que explicar sobre la jornada de trámite, el madrileño comentó su supuesta mala relación con Valverde y ‘Purito’, que se refleja en Italia. “Me da la risa cuando dicen que me llevo mal con ellos. La relación es estupenda. Tal vez allí quieren desestabilizar al equipo español ante el Mundial”, puntualizó el líder.
La etapa costera por las rías de Ferrol, Betanzos y A Coruña empezó en silencio. En el recuerdo, el Guardia Civil que falleció el pasado lunes en carrera. No salieron el colombiano Rigoberto Urán –estaba decimisexto en la general– y  Haimar Zubeldia.
Desde Ortigueira se sucedieron los intentos de fuga, pero hasta el kilómetro 25 no hubo aventura definida, esta vez con cinco  hombres: el italiano Elia Favilli (Lampre), el australiano Rohan Dennis (BMC), Luis Mas (Caja Rural), el eritreo Daniel Teklehaimanot (MTN) y el holandés Bob Jungels (Trek).
Como era un día para Degenkolb, el Giant-Shimano se echó el pelotón a la espalda de principio a fin, y nunca mejor dicho, pues hasta el último kilómetro resistieron Jungels y Favilli, y por poco le chafan la fiesta al fenómeno de Gera.
Finalmente sucedió lo previsible y el sprint se lanzó junto a la playa de Orzán, donde muchas personas acudieron con los pies embadurnados de arena para presenciar un espectáculo que no se vivía en A Coruña desde 1995, cuando se impuso otro alemán, Marcel Wust.
El dueño del maillot verde no dejó ningún detalle suelto para aspirar a su cuarta victoria. El entrenamiento de la jornada de descanso lo dedicó a estudiar los últimos kilómetros, con un tramo de pavé (en la zona del Portiño), que, en carrera, sortearon los corredores por un carril central liso.
Nada pudo parar a la locomotora germana, sin rivales en la Vuelta tras la retirada de Nacer Bouhanni. Ganador en Córdoba, Ronda, Logroño y ayer, Degenkolb ya prepara la mano con los dedos extendidos para festejar otra ‘manita’.
Degenkolb fue Hércules, tan fuerte como el hijo de Zeus, a escasas pedaladas de la Torre del mismo nombre, el faro más antiguo del mundo aún en funcionamiento. Su luz orientará al pelotón por tierras gallegas, donde Contador llevará ojo avizor ante las emboscadas anunciadas por sus enemigos en ruta. n

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