Las alertas por temporal cayeron un 20% durante el año pasado

12 diciembre 2014 A Coruña.- La fuerza del temporal se ensaña con la explanada de las Esclavas Las playas se desalojaron a partir de las cinco de la tarde
|

Estos días el viento y la lluvia no han dejado de hacer acto de presencia, obligando a cerrar parques y jardines y provocando algunos daños que los servicios de emergencia se han encargado de solventar. De manera que 2015 se ha despedido de una manera muy diferente a como ha sido realmente, mientras que 2016 ha mostrado por el momento una cara poco amigable. “Empezamos mal porque llevamos un montón de alertas naranjas”, reconocieron desde los servicios de emergencia.  Por eso es poco probable que este año sea de tanta bonanza como el anterior, cuando las alertas naranjas cayeron un 20% con respecto a 2013. 
Lo cierto es que el año pasado transcurrió sin que los coruñeses tuvieran que contemplar enormes olas inundando el Paseo Marítimo, como en otras ocasiones. A este hecho contribuyó la meteorología. No en vano, 2015 fue uno de los años más cálidos que se recuerda, pero también la suerte ayudó. “Muchos de los peores temporales vinieron de componente sur, con lo que el monte de San Pedro nos protegía o cuando la marea estaba baja, de manera que no había un peligro real en las playas”, explicaron los expertos. A pesar de ello, se cumplieron los protocolos de seguridad, en los que están implicados tanto la Policía Local como Protección Civil, pero nunca hubo que lamentar ninguna víctima arrebatada por el mar, como ocurrió en anteriores ocasiones, con trágicos resultados.

sin rojo
Otro de los datos que prueban que 2015 fue un año excepcionalmente tranquilo es que no se registró ninguna alerta roja por ciclogénesis explosiva, lo que es muy inusual. Otros años se han llegado a suceder dos o tres de estas alertas, con secuelas como tejados destrozados, ventanales dañados y antenas y árboles arrancados de cuajo. Sin embargo, el pasado año estuvo libre de estos incidentes. 
Y no se trata solo del mar. Otro de los principales motivos de alerta, los incendios, tampoco han tenido una gran importancia. Es más: 2015 fue uno de los años con menos fuegos forestales que se hayan registrado en el término municipal de A Coruña. En parte, la razón fue el mal tiempo que reinó durante el mes de agosto y que causó cielos nublados y lluvias intermitentes,  que conjuró un peligro que se había vuelto muy real después del gran fuego que arrasó Bens el 2 de agosto y otros fuegos que se dieron en A Zapateira, de poca importancia, provocados por un supuesto pirómano. 
El hecho es que redujo un 15% el número de fuegos con respecto al mismo período del  año pasado, según cálculos de los servicios de emergencia. Se trata de un dato relevante si se tiene en cuenta que en 2014 el número de fuegos en zonas verdes había descendido sensiblemente a menos de 20 incidencias. Sin embargo, el fuego de Bens, que duró toda una jornada, consiguió que el año pasado superara al 2013 en la extensión devorada por las llamas. Y a pesar de que fue intencionado, nadie resultó detenido.

Las alertas por temporal cayeron un 20% durante el año pasado