Cuestión de mero orgullo

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La edición de ‘O noso derbi’ de esta tarde en Balaídos estará presidida por la tristeza y la desilusión. Sobre todo por parte de un RC Deportivo que por primera vez en su historia en Primera llega a Balaídos matemáticamente descendido. Pero también, en menor grado, por la incapacidad del Celta de Vigo para consolidar su proyecto con anhelos europeos.

Sin nada en juego desde el punto de vista clasificatorio, a los herculinos solo les puede motivar el factor emocional de luchar para doblegar al ‘eterno rival’ y comenzar a trazar una línea de inercia positiva con la que comenzar a soñar con el ascenso en el curso 18-19.

Con solo 28 puntos después de 35 jornadas, el proyecto de Tino Fernández ha naufragado en un mar de dudas: la portería ha sido un calvario, el baile de entrenadores no ha dotado estabilidad, la fragilidad defensiva ha sido una constante y solo la afición —a pesar de su relativa división— ha estado a la altura de las circunstancias.
Precisamente la grada blanquiazul no permitirá que su escuadra se sienta desamparada en Balaídos, donde se concitarán alrededor de 320 adeptos deportivistas, que apelarán a la grandeza de su club para arropar con más fuerza que nunca a sus colores.

En el plano deportivo, el entrenador herculino Clarence Seedorf no podrá contar con el concurso de dos defensas como Sidnei y Bóveda por lesión.

El holandés, en cambio, recupera al máximo goleador de la presente temporada, un Adrián López que ya ha materializado 9 dianas, lo que constituye su plusmarca personal en la máxima categoría.

De este modo, siempre con Rubén Martínez bajo palos, la retaguardia deportivista estará conformada por Albentosa y Schär en el eje central, flanqueados por Juanfran y Luisinho en los costados.
El brasileño Guilherme actuará de ancla en la medular, con otros dos pivotes como Borges tirado a la izquierda y el excéltico Krohn-Dehli por la derecha.

El turco Emre Çolak, que está finalizando la temporada con cierto brillo, formará como enganche para suministrar balones de gol a la dupla ofensiva Lucas Pérez-Adrián.
En el banco de la suplencia aguardarán su turno alternativas ofensivas como Andone o Borja Valle, que podrían ejercer de revulsivos ya con el partido avanzado.


Enfrente, el Deportivo se topará con un Celta de Vigo en horas bajas, con el ciclo de Juan Carlos Unzué agotado y con las importantes bajas para este ‘clasico’ de Iago Aspas, Emre Mor y Radoja.
El ‘pichichi’ celeste (20 goles) ha decidido no arriesgar al llegar muy justo tras una lesión muscular y se ha quedado fuera de la convocatoria.


Tampoco estará el turco ex del Dortmund Mor, que ha sido apartado por segunda vez en el último mes de competición por indisciplina.

El míster vigués alineará a su defensa ‘tipo’, con Mallo y Jonny en los laterales, así como el binomio Sergi Gómez-Cabral en el centro.

En punta de lanza, Brais Méndez, Pione Sisto y Maxi Gómez pondrán todo de su parte para batir a Rubén Martínez.
Será un derbi descafeinado que tampoco motivará en exceso a un celtismo que como máximo registrará hoy tres cuartos de entrada.

Cuestión de mero orgullo