Méndez Núñez reverdece gracias al oliva de la Guardia Civil

El público disfrutó subiéndose a los vehículos de la Guardia Civil | quintana

Dependiendo de las circunstancias, se puede ser más o menos solícito con un agente de la Guardia Civil, pero es muy raro que nadie sienta el impulso de rascarle la cabeza a uno. La excepción son los perros pertenecientes a los distintos equipos que ayer realizaron una demostración en los jardines de Méndez Núñez, que ayer acogió una jornada de puertas abiertas a la que acudieron cientos de personas.

En el espacio frente al Kiosko Alfonso, se situaron varios puestos donde se mostraba el material que se usa en las distintas especialidades de la Guardia Civil, que estaban representadas en su totalidad, desde desactivación de explosivos hasta Tráfico. También se podía visitar la patrullera del Servicio Marítimo del Instituto Armado, que se encontraba atracada en el muelle del Club Náutico. A los niños se les entregó un carné que tenían que sellar en cada uno de los puestos. “Al finalizar, a todos se les dio una pulsera, que ha tenido muchísima acogida”, aseguraron fuentes de la Guardia Civil.

Detección y ataque

Pero, por supuesto, los protagonistas indiscutibles de la jornada fueron los perros, animales entrenados en la detección de personas y drogas e incluso en el ataque, de las que se realizaron espectaculares demostraciones. Sobre todo la de ataque, en la que un guardia civil enfundado en un traje protector recibió los mordiscos de un entusiasta perro policía, que se resistió a soltar a su presa, tendida en el suelo.

Se celebraron pases cada hora, de manera que pudieron lucirse tanto los cadetes en prácticas, cachorros de cinco meses que rebosaban ganas de jugar, hasta veteranos con doce años de servicio a sus espaldas y a punto de licenciarse. Todos recibieron aplausos.

Méndez Núñez reverdece gracias al oliva de la Guardia Civil

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