Sudor y gloria

Quinton Stephense volvió al parquet tras haberse perdido por lesión los cinco partidos precedentes | patricia g. fraga

El Basquet Coruña sufrió más de lo necesario ante el Barcelona, pero al final venció después de dos derrotas seguidas. Los coruñeses tienen ahora dos triunfos de ventaja –más el averaje– sobre el conjunto azulgrana, que ayer no supo aprovechar las grandes oportunidades de remontada que le dieron los naranjas.


El Basquet Coruña salió muy concentrado, sobre todo en la faceta defensiva. Al equipo azulgrana le costaba mucho anotar. Por su parte, en el cuadro naranja Sergi Pino lideraba el ataque, con seis de los primeros ocho puntos locales.


Mirza Bulic tomó el relevo de su compañero, logrando otros seis puntos que pusieron el 14-5 en el marcador. Transcurría el minuto cinco y el técnico del Barça, el gallego Diego Ocampo, pidió su primer tiempo muerto.


No sirvió de mucho. El Basquet Coruña siguió ampliando las diferencias hasta que un triple de Monaghan puso a su equipo con 16 de ventaja (21-5, minuto 7). Y cuando parecía que el cuadro herculino estaba en disposición de empezar a sentenciar el partido, llegó una brutal sequía anotadora, que se extendería hasta el segundo cuarto. Situación que aprovechó el Barcelona para cerrar el parcial a ocho de distancia (21-13).

Reacción
Los catalanes se llegaron a poner 21-17, pero en el minuto 13 un triple de Stephens dio aire a los de Aranzana (24-17). A partir de ahí, el Basquet Coruña se volvió a mostrar superior a su rival. Otro triple de Stephens sirvió para colocar once de diferencia (31-20), y Ocampo pidió otro tiempo muerto.


Tampoco tuvo mucho resultado el parón, pues en los últimos instantes del cuarto, Monaghan robaba un balón y entraba a canasta para colocar la máxima diferencia, 17 puntos (39-22). El Barcelona reaccionó con un triple, y al descanso el resultado era 39-25.

El tercer cuarto fue realmente raro. El Basquet Coruña salió a por todas y llegó a su máxima diferencia (49-30), pero luego sufrió otra ‘pájara’ descomunal, de manera que su rival, con un parcial de 0-15, afrontaba los últimos diez minutos con opciones de poder llevarse la victoria (49-45).


Y el último también tuvo miga. El Barcelona parecía que no quería ganar. Solo cuatro puntos en todo el periodo. Y el Basquet Coruña, con Bulic y Pino desacertados, tuvo que recurrir a Uchendu para cerrar el partido. El pívot, con su capacidad de intimidación y sus puntos, dio a su equipo la aportación suficiente para que pudiera cerrar el partido. Eso sí, con un 9-4 en el último cuarto del que tampoco los naranjas pueden estar orgulloso.

Sudor y gloria

Te puede interesar