
La primera jornada sin amenaza de lluvia en Galicia, animó a decenas de coruñeses a bajar hasta los arenales de la ciudad, para disfrutar de la tregua que el mal tiempo ha concedido durante este atípico mes de julio. Lo que no se esperaban los escasos bañistas que decidieron pasar la mañana en la playa de As Lapas es que serían testigos de un incidente muy poco habitual. Uno de los laterales de la cala, que está formado por una escarpada pared de rocas, sufrió un desprendimiento y decenas de piedras de diverso tamaño cayeron sobre la arena. Afortunadamente, no había ninguna persona en las proximidades del acantilado en el momento del derrumbe, por lo que el incidente no fue a mayores.
Los socorristas que estaban en la playa se dieron prisa en colocar un precinto alrededor de las piedras caídas para advertir a los visitantes de que no se aproximaran a la zona, ante el riesgo de nuevos desprendimientos. También avisaron al 080, que envió un vehículo de reconocimiento hasta As Lapas para comprobar los daños. Los efectivos tomaron uno de los senderos que bordea la playa por arriba, en las inmediaciones de la Torre de Hércules, y comprobaron que la inestabilidad del terreno, lleno de matorrales, hacía inviable bajar a pie hasta el lugar sin el equipo adecuado, por lo que decidieron volver al parque para dar parte del suceso.
más caídas
Por el momento, se mantiene el precinto alrededor de los cascotes, en una superficie de unos diez metros cuadrados en un lateral de la playa. En los próximos días, los técnicos municipales valorarán los riesgos que existen de nuevos desprendimientos y decidirán la actuación más conveniente.
Lo habitual en estos casos es que los especialistas se descuelguen con un equipo de rápel por la pared para proceder a la limpieza de las zonas más susceptibles de derrumbe. n




















