Las artes marciales en las que el grado se demuestra con galones y no con cinturones

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Cuando se trata de practicar las artes marciales, lo normal es que se haga énfasis en la autodefensa, y en utilizarla solo como último recurso. “Se trata de evitar a toda costa involucrarse en una situación limite real de violencia, y si lo hace, defenderse lo suficiente para escapar”, explica el maestro de la escuela Bushido, en Montrove, José Luis Valdés, No se trata tanto de la filosofía Zen de la no violencia como del prosaico sentido común que anima a evitar los líos.
Pero este curso, Valdés, que tiene entre su alumnado a varios campeones de artes marciales enseña a casi 20 personas defensa personal WK internacional desde el punto de vista policial y militar, lo que implica tácticas muy distintas. Parece extraño que alguien que lleva un arma en su trabajo tenga que preocuparse por su defensa personal pero, como explica el maestro, el curso también está abierto a civiles que simplemente quieren aprender, así que no todos los participantes tienen que llevar galones, en contra de lo que pudiera parecer. En cuanto a las armas de fuego,   en el curso que se celebra en Bushido solo se enseña a desarmar a adversarios que las llevan, así como a pelear con las manos desnudas o a cuchillo. 
Por su parte, un policía debe interceder en situaciones de violencia exponiéndose lo menos posible y comenzando por el medio menos letal como la porra o aerosoles hasta llegar al arma de fuego. 
“También entrenamos simulando diversas situaciones”, comenta el maestro. Un civil puede enfrentarse a un atraco, un policía en el asalto a una vivienda y un militar, en la neutralización de un centinela. 
Los militares y policías no solo tienen la ventaja de las armas, sino también de la compañía, porque lo más probable es que nunca estén solos al momento de involucrarse en una situación de violencia, y se entrenan tácticas de trabajo en grupo. “El civil es altamente probable que esté solo o por lo menos sin alguien en quién apoyarse”, apunta .Y es entonces cuando resulta todo un consuelo tener conocimientos de artes marciales.

Las artes marciales en las que el grado se demuestra con galones y no con cinturones