El Consistorio prevé reacondicionar la Ciudad Vieja a una realidad sin tráfico

El firme de las plazas y calles que eran utilizadas por vehículos motorizados está muy deteriorado | quintana
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La Ciudad Vieja será pronto objeto de un proceso rejuvenecedor o al menos ese es el plan del Gobierno local. La lentitud con la que evolucionan las negociaciones del borrador del plan de dinamización del barrio hace prever que no todas las mejoras podrán llegar en lo que queda de mandato, pero dos meses después de la peatonalización del casco histórico todos los actores implicados coinciden en que el entorno necesita muchas reparaciones. Sea al ritmo que sea, lo cierto es que el Ayuntamiento maneja un documento que plantea un intenso recondicionamiento a la nueva realidad peatonal y sin tráfico rodado del céntrico lugar.
El Consistorio afrontó el 25 de junio la segunda fase de la peatonalización del casco antiguo –la primera fue puesta en marcha por el anterior Ejecutivo municipal del PP– y casi en paralelo encargaba la redacción de un proyecto de dinamización de los alrededores para animar el comercio y la hostelería, así como la vertiente residencial de la zona.
Sin embargo, fue sobre todo tras la retirada de los vehículos, y especialmente pasados estos dos meses y con casi todo el mundo cumpliendo la prohibición de transitar en coche por la Ciudad Vieja, cuando han quedado más visibles los efectos de varios años de tráfico rodado.
Según el borrador del proyecto de dinamización y revitalización de Marea Atlántica, que se presentó hace algunos meses a vecinos y empresarios (que esperan un nuevo encuentro para avanzar en este sentido) se analizan las posibilidades que existen para arreglar las calles y retirar elementos arquitectónicos que antes eran necesarios pero que ahora dificultan la movilidad.
Ya indicaban por entonces que con la peatonalización “redescubriremos fermosos recantos do barrio histórico da Coruña” pero advertían, igualmente, de que también sería muy evidente “a pegada que o coche deixou en rúas e prazas”.
En este sentido, el plan ya habla de “eliminar ou corrixir” estas taras que abarcan desde baches a suelos resquebrajados o falta de adoquines en lugares antes muy transitados como la calle de Nuestra Señora del Rosario o la plaza del General Cánovas Lacruz, al lado de Capitanía.
Por otra parte, quieren eliminar las aceras elevadas y también los bolardos –tanto los más reconocibles como los de hormigón, que son mayoría– y las jardineras. De todos estos elementos que se colocaron para evitar el paso o el estacionamiento de los turismos se pueden encontrar por muchas áreas y ahora son prescindibles. Así, insisten en que hay que “reparar o impacto da mobilidade en vehículo privado nos valores patrimoniais” del barrio. l

El Consistorio prevé reacondicionar la Ciudad Vieja a una realidad sin tráfico