Tímido paso hacia un IVA más europeo con una declaración común para empresas

El comisario europeo de Fiscalidad, Unión Aduanera, Estadística, Auditoría y Lucha contra el Fraude, Algirdas Semeta. EFE/Archivo
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La Comisión Europea (CE) dio hoy un primer tímido paso hacia una mayor coordinación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a nivel europeo, al proponer una declaración común para las empresas en los veintiocho estados miembros.

La iniciativa, que deberá recibir el visto bueno de los Veintiocho previa consulta al Parlamento Europeo para entrar en vigor, busca establecer un formulario común que sustituya a las declaraciones nacionales.

"La declaración estándar del IVA plantea una situación sólo de ganancias", afirmó el comisario europeo de Fiscalidad, Algirdas Semeta, durante la presentación de la propuesta, una medida que considera que tendrá un "efecto radical" en los costes a los que hacen frente las empresas europeas, con un ahorro de hasta 15.000 millones de euros anuales.

Bruselas aspira a facilitar los trámites burocráticos que tienen que llevar a cabo los negocios y poner fin al "dolor de cabeza" que supone mantener 28 sistemas diferentes de declaración del IVA, en palabras de Semeta.

Para ello, la CE plantea que se establezcan unas obligaciones comunes en toda la UE a las empresas a la hora de presentar sus declaraciones del IVA, independientemente del país en el que lo hagan, con cinco casillas que deberán figurar en todas las declaraciones.

Éstas se referirán al IVA imponible, el IVA deducible, el importe neto del IVA (por pagar o por cobrar), el valor total de las transacciones de entrada y el valor total de las operaciones de salida.

Los países tendrán margen para añadir hasta 21 casillas en las que exijan más información como detalles sobre las transacciones transfronterizas, siempre sin superar un límite de 26 casillas en total, lejos de algunas de las declaraciones nacionales actuales que llegan a alcanzar hasta 99 casillas en Hungría o 586 en Italia.

El objetivo es que, en la práctica, cualquier contribuyente que rellene su declaración del IVA en su país sea capaz de entender y completar una declaración de cualquier otro Estado miembro.

Además, la propuesta también plantea establecer un calendario único en la Unión Europea.

Las empresas tendrán que presentar su declaración cada mes, mientras que las microempresas (aquellas cuyo volumen de negocios anual se sitúe por debajo de los dos millones de euros) podrán optar por hacerlo cada trimestre.

Los estados miembros podrán permitir que las declaraciones se realicen en periodos más amplios "que no superen el año", indicó la CE.

Los países también se beneficiarán de la implantación de este sistema común, según Semeta, ya que "facilitará un mayor pago de los impuestos y, por tanto, unos mayores ingresos para los estados miembros sin la necesidad de imponer impuestos más altos".

El comisario recordó que un estudio recientemente publicado por la Comisión mostraba que los países de la Unión Europea dejaron de recaudar 193.000 millones de euros en 2011 -el equivalente al 1,5 % de su PIB- debido al fraude en el pago del IVA y la falta de recaudación, entre otros motivos.

Esta "brecha" fue de un 1,4 % en España, lo que supone que el país recaudó 15.000 millones de euros menos de los inicialmente previstos.

Semeta reconoció que la propuesta no pondrá fin a este "catastrófico impacto de la falta de recaudación", pero señaló que los sistemas fiscales "demasiado complejos" están relacionados con la falta de recaudación, "incluso entre aquellos que quieren cumplir con las normas".

Estas medidas suponen un tímido avance en la reforma del IVA en la UE, un debate que el Ejecutivo comunitario abrió en 2010 y 2011 con la publicación de una consulta pública y una comunicación en la que se comprometía a presentar una propuesta de estandarización de la declaración del IVA en 2013.

"El Libro Verde ha generado grandes expectativas de cambio. Al mismo tiempo, existe un reconocimiento general de que una revisión fundamental del IVA inevitablemente será un proyecto a largo plazo", afirmaba la Comisión en su comunicación.

La CE recalcaba que existe la idea de que la fragmentación del sistema del IVA es el "principal obstáculo para un comercio interno eficiente en la UE", pero ya advertía de las reticencias de los Veintiocho a "correr riesgos" asociados a la reforma del IVA.

"Parecen, por lo tanto, sólo estar dispuestos a considerar cambios graduales", subrayaba la Comisión.

A la espera de que la propuesta llegue ahora a la mesa de los estados miembros, la CE espera que la directiva entre en vigor el uno de enero de 2017.

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