Del Barrio de las Flores a Pedralonga hay 600 metros cuadrados más para la inclusión

22 marzo 2016 A Coruña.- La asociación Down Coruña celebró la puesta de largo en Pedralonga coinciendo con el Día Mundial da Síndrome de Down, con la visita de representantes de todas las Administraciones
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De su local del Barrio de las Flores al de Pedralonga existen 600 metros cuadrados de diferencia puestos al servicio de 80 familias con miembros con síndrome de Down. En Down Coruña tienen una segunda casa desde que nacen y aunque el programa que tejen en su nueva sede inaugurada el lunes es el mismo, la asociación perfila nuevos fichajes de empresas dispuestas a conseguir la integración laboral de sus chavales y apuesta por acoger a más socios: “La cantidad mejorará al igual que la calidad de lo que ofrecemos”. 
Con más espacio, las instalaciones se presentan como un brazo más estirado aún con el que empujar a estas personas con discapacidad a la inclusión. A los que están en una etapa educativa, su gerente Pepe Rodríguez cuenta que tratan de coordinar con los centros escolares el trabajo para acertar en la diana de sus necesidades y darles una mejor atención. 
Para ellos, el centro diseña un programa de comunicación y logopedia que pasa por mejorar sus relaciones a todos los niveles. 
En una segunda fase están los que intentan acceder al mercado laboral. Aquí Down abre su abanico formativo y pone a disponibilidad de sus criaturas una oferta de inserción laboral, donde reciben un apoyo intensivo en sus puestos de trabajo hasta que acaban asimilando las tareas y se pueden valer por si solos. 
En la actualidad, doce de las 17 personas inmersas en el apartado están trabajando en algunas de las 20 empresas dispuestas a firmar contratos con los que se preparan en Down. Pepe explica que en el vivero de firmas, las hay relacionadas con el sector servicios: “Tenemos a gente trabajando de auxiliares administrativos y realizando tareas de reponedores de supermercados”. Además, entre la docena de empleados están los que se dirigen al público tanto en comercios como en la hostelería. 

mayor sensibilidad
Desde que comenzaron con el proyecto, reconoce que cada vez existe una mayor sensibilidad y el número de empresas colaboradoras aumenta. Estas se van sumando según las necesidades del momento: “Sé que hay más que se han comprometido desde 2015” y todo se mueve en torno a la oferta y la demanda. 
A pesar del descenso de bebés con síndrome de Down en España, Rodríguez señala que son muchos los interesados en hacer entrevistas para formar parte de esta gran familia. A día de hoy viven entre 300 y 400 personas en A Coruña y el área metropolitana: “Una cosa es que nazcan menos y otra que no se puedan ir incorporando nuevos al colectivo”.
Desde febrero del año 2000, la entidad lucha junto a otras seis más en Galicia porque la inclusión en la vida comunitaria sea más fácil. Agrupadas en la Federación Gallega de Síndrome de Down y la española, donde están registradas un total de 90, la que ocupa el antiguo grupo escolar del barrio realiza actividades conjuntas con colectivos como el Club Basquet Coruña o los Scouts y busca la autonomía de sus pupilos. 
Para ello, dispone de viviendas en los que los socios prueban a ser independientes. Son como una especie de observatorios donde pasan estancias temporales. Nueve están en esa fase ahora. Pepe comenta que aunque todos tienen las capacidades para no depender de nadie, es complicado porque depende del apoyo de sus familias y de factores económicos. 
De momento, ninguno ha dado el paso. El proceso es largo, pero desde Down no tienen prisa. El reto está en conseguir que se emancipen y puedan coger solos las riendas de sus vidas. En Pedralonga, 600 metros cuadrados de baldosas se habilitan para  que la integración real no sea solo una meta sobre el papel y se haga efectiva.

Del Barrio de las Flores a Pedralonga hay 600 metros cuadrados más para la inclusión