El nuevo líder de UGT pide a la izquierda que “se deje de tonterías” y derogue la reforma laboral

04/01/2016 Laura Pelay, Josep Maria Álvarez y Camil Ros (UGT). El secretario general de UGT de Cataluña, Josep Maria Álvarez, ha explicado este lunes que las organizaciones del sindicato con las que está trabajando para optar
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El nuevo secretario general de UGT, Josep María Álvarez, pidió ayer a las formaciones de izquierdas “que se dejen de tonterías y se pongan a trabajar”, con el objetivo de solventar los problemas de los ciudadanos y derogar la reforma laboral.
En su primera intervención como secretario general en el acto de clausura del 42 Congreso Confederal, Álvarez advirtió de que, “eufemismos aparte”, si los sindicatos van a una negociación con la patronal con la actual legislación, “no vamos a ser capaces de levantar cabeza”.
En este sentido, explicó que actualmente no se dan las “condiciones de equilibrio” para poder negociar y conseguir un resultado “positivo”, y criticó que la patronal firmó un acuerdo con los sindicatos que, cuando llegó al Gobierno, se le olvidó y posteriormente le impuso puntos “uno detrás de otro”.
“No es capricho que se derogue reforma laboral, lo podemos hacer”, manifestó Álvarez, para abogar a continuación por restablecer el “equilibrio” por la vía de la derogación y apelar a la mayoría parlamentaria para que “hable de las cuestiones que más importan”.
El nuevo líder de UGT dijo que solo le importan “relativamente” los pactos de gobiernos, porque lo que le verdad le gustaría es que “esa mayoría de izquierdas que hay en el parlamento español dé una respuesta a problemas de los ciudadanos”. “Que se dejen de tonterías, que se pongan a trabajar. Que nos solventen los problemas porque hay mayoría de izquierdas que se ha comprometido a hacerlo”, insistió.
Mientras, Álvarez avanzó que convocará al resto de organizaciones sindicales, empresariales, a los colegios profesionales, a las universidades y a los centros de formación para hacer un plan estratégico por la industria, ya que “este país lleva demasiado tiempo sin políticas industriales”, con el objetivo de “saber dónde se van a crear los puestos de trabajo en el futuro”.
La apuesta del nuevo secretario general de UGT por la industria se plantea en contraposición a la actual “economía del viento”, caracterizada por “vientos favorables” como la bajada del precio del petróleo y los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), pero que en definitiva “no es futuro ni es presente”.
“No sirve nada más que para pasar un rato con mucha hambre, porque los puestos de trabajo que se están creando no son solo precarios, sino absolutamente insuficientes para poder cubrir las demandas de los trabajadores”, apuntó Álvarez, lo que desencadenó una ovación entre los centenares de afiliados y dirigentes presentes en su primer discurso público al frente del sindicato UGT.
De esta forma, consideró que ahora es “el gran momento” para que el sindicalismo ponga encima de la mesa las reivindicaciones con las que los trabajadores “se tienen que identificar”, lo que pasa por “hablar de becas, listas de espera y lo que ocurre con los servicios sociales”. 
Álvarez criticó la campaña para “criminalizar” el sindicalismo, que ha llevado a los miembros y afiliados a sentirse “maltratados”, y aseguró que trabajará para que nadie pueda dudar del comportamiento “honesto y transparente” de UGT. “Nos sentimos maltratados, ha habido una campaña para criminalizar al sindicalismo, no ha sido solo aquí, ha sido en la mayoría de países de la UE”, señaló Álvarez, quien advirtió de que “el capital, los poderosos, saben que para poder arrebatarnos nuestros derechos primero tienen que acabar con el instrumento que los ha conseguido: las organizaciones sindicales”. 
Álvarez fue elegido tras recibir 306 votos a favor, lo que supone el respaldo del 51,1% de los emitidos en el 42 Congreso Confederal. Álvarez, partidario del derecho a decidir en Cataluña, dijo tras ser elegido que está “orgulloso de que UGT sea la primera organización del Estado en la que la catalanofobia no funciona”.

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