La Abeja Maya se viste en el Colón de “sostenibilidad”

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La Abeja Maya vendrá hoy a las 18.00 horas de su país multicolor para lanzar un mensaje de sostenibilidad a modo de canción y baile, en un musical que cocina Ferroteatro para niños de hasta ocho años, que en realidad, acudirán al Colón empujados por sus padres. Y es que los que crecieron viendo al gusano Max, triste y depresivo, a Willy y a la abeja más alegre y buena del lugar son los que arrastran a los pequeños a compartir desde butaca mullida a uno de sus personajes animados favoritos. Cuenta una de las actrices del reparto, Cristina Zambrana, que pequeños y mayores se encontrarán esta tarde con un bosque frondoso “con muchas flores por todas partes” y una en especial. Aquí es donde se esconde la moraleja.
El respeto por el medio ambiente se cuela en una trama donde los protagonistas van en busca y captura de más ejemplares de la Florae Bellisimus, “que está en peligro de extinción”. Entre medias, en escena aparece un científico “turulato”, Gambini, con su ayudante, que tratarán de encontrar la especie y el enigma se resolverá gracias a la cuarta pared, que también cantará y moverá el esqueleto.
Ellos les señalarán dónde está la más bonita de todas las flores, “que brillará más por el juego de luces”. En el show, los espectadores entonarán las canciones que le pusieron banda sonora a los dibujos en los 80 junto a otras escritas para la ocasión, cuenta la intérprete, y al final y sin saberlo, todos se llevarán a casa una misiva medioambiental que aplicar en sus vidas. Será a través de píldoras que de forma subliminal, atenderán a la necesidad de cuidar el entorno. Explica Cristina que “La abeja Maya” está pensado como un montaje interactivo donde los niños acabarán haciendo la ola y convenciendo al de bata blanca que Willy no es un oso gigante. Para que la que vuela sin cesar, siga conquistando a los más bajitos del planeta en un plató teñido de nostalgia.
Por otra parte, el público infantil tiene esta semana una cita con las marionetas en el XII Festival de Títeres María José Jove, que ayer les sirvió en bandeja “Soliluna”, donde la compañía Hilando Títeres situó a los presentes en un mundo dividido en dos partes por una gran montaña y un agujero a través del cual no se puede ver, pero sí escuchar. La jornada de personajes de hilos terminó con “O lobo e a Lúa”, de Baobab Teatro para dar paso hoy a “Violeta la Rateta”, de Carreta Títeres, y “As aventuras e desventuras dunha espiña de toxo chamada Berenguela”, de la mano de Trinke Trinke.

La Abeja Maya se viste en el Colón de “sostenibilidad”