Funcas avisa de que las reformas de 2011 y 2013 rebajaron un 35% las pensiones

26 octubre 2011 / 01 octubre 2013 página 29 / 23 abril 2014 página 36 LA HABANA (CUBA), 25/10/2011.- Un grupo de ancianos practica ejercicios en un parque hoy, martes 25 de octubre de 2011, en La Habana. Cuba se enfrenta a una encrucijada de
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La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) advirtió ayer de que las pensiones serán un 35% más bajas tras los cambios introducidos en 2011 y 2013, que han garantizado los ingresos del sistema, pero han ignorado los derechos morales de los pensionistas y les han hecho cargar con todo el coste del envejecimiento de la sociedad.
En un análisis sobre la situación actual del sistema y las posibles alternativas escrito por Ignacio Zubiri (Universidad del País Vasco), Funcas repasa las dos reformas que, a su parecer, “son poco más que una rebaja generalizada de las pensiones que afectan a todos sus elementos”. Así, bajan la pensión inicial por el aumento del número de años para calcular la renta, la reducción del peso en la pensión de cada año cotizado y el aumento en el número de años para obtener un subsidio completo. Además, hay que tener en cuenta el aumento de la esperanza de vida en España.

modificaciones
Los cambios introducidos también hacen que la pensión se cobre durante dos años menos por el retraso de la edad de jubilación y reducen el valor de las pensiones tras la jubilación porque el índice de revalorización hará que las prestaciones crezcan por debajo de la inflación durante muchos años. En concreto, Funcas cree que la reforma del 2011 supondrá una rebaja media en la pensión vitalicia en torno al 20%, mientras la reforma del 2013 añadirá una pérdida adicional del 15% por la reducción de la pensión media nominal tras la jubilación. En este segundo caso, al principio se perderá poco, pero las pérdidas se irán acumulando.
En este contexto, Funcas lamenta que las reformas se hayan hecho solo reduciendo las pensiones y sin aportar ningún recurso extra al sistema, lo que hace que los pensionistas futuros tengan que asumir el coste del envejecimiento de la sociedad cobrando prestaciones más bajas. Esto, a su parecer, equivale a decir que estos pensionistas no tienen derecho a ningún nivel de pensiones y que el Estado no tiene ninguna responsabilidad, a pesar de haberles obligado a participar en un sistema así, ya quecontribuir a la Seguridad Social es obligatorio en España.
Además, considera “sorprendente” que las reformas hayan salido adelante sin mucha contestación sindical, y cree que se debe a que la baja inflación ha ocultado las verdaderas implicaciones de estos cambios normativos que, además, se vendieron como “necesarios” para salir de la crisis, a pesar de que sus efectos tardarán años en apreciarse.

ENFOQUE “INACEPTABLE”
Según Funcas, el enfoque de las reformas es “inaceptable” porque los trabajadores sí tienen derecho a cierto nivel de pensiones y porque quien ha obligado a los trabajadores a formar parte de este sistema ha sido el propio Estado. “Si el sistema ha salido mal, no parece aceptable que el Estado se lave las manos y les haga soportar el coste”, advierte.
Por eso, apuesta por una nueva reforma que deshaga parte de las medidas adoptadas y que dote al sistema de recursos adicionales y garantice a los pensionistas una tasa mínima. 
En concreto, apuesta por pasar de un modelo actuarial –en el que los ingresos del sistema determinan los gastos– a uno social, que funciona al revés y el gasto es el que determina los ingresos que se requieren. Esto se basa en que el objetivo de la Seguridad Social no debe ser actuar como una empresa privada e igualar ingresos y gastos, sino garantizar determinados niveles de bienestar en la jubilación.

Funcas avisa de que las reformas de 2011 y 2013 rebajaron un 35% las pensiones