El comité de Tranvías buscará con la Marea Atlántica una salida a su conflicto laboral

El Ideal Gallego-2015-05-30-010-a0ceb207
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La  de ayer fue la segunda jornada de huelga de Tranvías con la que pretenden una reducción en la jornada laboral. Como la primera, que tuvo lugar el viernes de la semana pasada, transcurrió con total normalidad y la empresa puntualizó que incluso salieron de cocheras más autobuses que los marcados por los servicios mínimos. Por su parte, los huelguistas aseguraron estar satisfechos con el seguimiento de la protesta. “Solo salieron tres o cuatro buses más”, apuntaron. Sin embargo, la empresa no ha mostrado intenciones de negociar, así que el conflicto sigue vigente. “No estamos preocupados –apuntó Miguel Campos, delegado de UGT– sabíamos que la pelea no acababa aquí”. El próximo paso del comité de empresa será reunirse con los representantes de Marea Atlántica, el partido ganador en las municipales.
A pesar de todo, los usuarios notaron la huelga en el descenso de la frecuencia de buses, que se duplicaron, lo que en algunos casos supuso esperar casi una hora entre un bus y otro. En cuanto a las líneas, circularon la 1, 1A, 2A, así como la 3, 3A, 4, 5, 6, 6A, 7, 11, 12, 12A, 14, 17, 20, 21, 22, 23 y 24, además de los especiales de la Universidad. La mayoría registraron un lleno total en hora punta, a medida que se acumulaban los viajeros a los que la huelga había pillado desprevenidos, a pesar de que había sido anunciada en repetidas ocasiones.  
Sin embargo, el Ayuntamiento se había asegurado que las molestias fueran mínimas incrementando al máximo legar permitido los servicios mínimos, que fueron de 50% frente al 25% de la última huelga, una medida que no fue consensuada con los trabajadores, que lo tacharon de “decretazo”. Sin embargo, el gobierno local se escudó en el hecho de que el transporte público es una infraestructura vital para el funcionamiento de la ciudad.

diálogo
Sin embargo, en el seno de Tranvías el problema sigue en marcha, así que solo cabe esperar que el arbitrio del gobierno municipal permita llegar a ambas partes a un entendimiento tras un conflicto de varios años. En realidad, la plataforma ciudadana convertida en partido ya había mostrado interés por el conflicto laboral que afecta a la empresa concesionaria del servicio de transporte público de la ciudad, pero los trabajadores habían preferido no reunirse con ellos durante el período electoral. Sin embargo, valoran que la formación que asumirá el gobierno local desee entablar conversaciones con ellos: “Durante cuatro años, intentamos que Negreira nos recibiera, pero no hubo forma”.  
Por su parte, Tranvías mantiene que son los trabajadores los que se niegan a sentarse a negociar, aunque se niegan en redondo a reducir la jornada laboral anual, como pretenden. “Creemos que es una petición con muy poco sentido común y me atrevería a decir que con las condiciones económicas y laborales que tienen los conductores, estas peticiones son una falta de respeto a los coruñeses que trabajan 40 horas semanales y cogen el autobús y tienen que sufrir los caprichos de unos cuantos conductores que quieren chantajear a la ciudadanía con una huelga”, comentó su director general, Javier Contreras.

El comité de Tranvías buscará con la Marea Atlántica una salida a su conflicto laboral