Los afectados por la ola de incendios renuncian a las ayudas para arreglar segundas viviendas

19 octubre 2017 página 18 NOCEDA, OS ANCARES, LUGO, 18/10 /2017.- Un almacén cacinado en una aldea cerca de Noceda, en Os Ancares, paraje natural muy afectado por los incendios forestales que asolaron la comunidad gallega. EFE/Lavandeira jr
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Varios de los afectados por la ola de incendios que arrasó hace un año las casas que empleaban como segundas viviendas están renunciando a las ayudas por “falta de recursos”, puesto que la Xunta aporta el 40% para la reconstrucción pero siempre y cuando el propietario comprometa el 60% restante. Para las viviendas habituales la cuantía de la ayuda cubre la totalidad de las reparaciones.

Así, en As Neves hubo 114 viviendas afectadas por los fuegos. Cinco de ellas están identificadas como primera vivienda, cuatro de las cuales se están arreglando (una de estas no se va a reconstruir), para lo cual la Xunta destina el 100%. Sin embargo, de las consideradas como viviendas ocasionales, la “mayor parte” se encuentra con estas dificultades –pues la orden de ayudas establece que se debe presentar un calendario de ejecución, con importes por anualidad y una memoria sobre reposición de los daños–.

A este respecto, el alcalde de Carballeda de Avia (Ourense), Luis Milia (PSOE), apunta al “problema grande” de que queden “casas totalmente destrozadas en el medio del pueblo”, “con peligro para el vecino colindante”, a la vez que “pueden caer y provocar una desgracia”.


Explica Milia que en este municipio se entregarán próximamente las primeras casas habituales reconstruidas. Sin embargo, “hay gente que vive en Ourense y que venía el fin de semana a casa de sus padres”, pero “si una reforma de segunda vivienda vale 100.000 euros, le dan solo 40.000, por lo que esa gente no dispone de los otros 60.000 euros ahora”.

Asegurar las paredes
Por ello, el regidor de Carballeda de Avia remarca que ya le pidió al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que se aporte ese 40% para “que la gente vaya haciendo la obra justificada con facturas” y poder “asegurar paredes y poner los tejados”. Y después los afectados hagan la reforma poco a poco en la medida de sus posibilidades, porque de lo contrario estas personas “no van a volver por allí” y se va a incidir en el “abandono”.
A lo largo de este primer año desde la ola de incendios del 14 y 15 de octubre de 2017, que quemó casi 50.000 hectáreas –con cuatro fallecidos–, los municipios de las “zonas cero” iniciaron diferentes proyectos para evitar que tragedias como esta ocurran de nuevo.

Uno de ellos es el parque forestal que se prevé realizar en Nigrán, en Os Matos, en las riberas del río Táboas. El alcalde, Juan González (PSOE), explica que el fuego hizo ver a todos que “no se estaban haciendo las cosas suficientemente bien”. “O cambiábamos o esto se podía repetir”, afirma.

Especies más resistentes
Será “el primer parque forestal de la comarca”, en el que habrá especies con mayor resistencia al fuego. Un borrador estará listo estos días para conocer “cómo va a ser” su diseño.


En Ponteareas, el alcalde resalta que “hubo un esfuerzo sobre todo de las comunidades de montes” para la regeneración, mientras se plantarán 105.000 abedules en una zona calcinada de Padróns, con apoyo de Xunta y el Banco Santander.
En As Neves se enfocan los cambios desde dos perspectivas. Por un lado, se va a aprobar un plan de incendios, que incorpora las obligaciones de gestión de biomasa, con todos los espacios perimetrales de los núcleos en donde identifica las parcelas en las que hay que actuar para “eliminar elementos potencialmente peligrosos”. Su fase técnica está terminada y se está a la espera de la aprobación de la Xunta.

Los afectados por la ola de incendios renuncian a las ayudas para arreglar segundas viviendas