Cádiz descubre dos muertes violentas de hace 6.200 años

GRAFAND002. SAN FERNANDO (CÁDIZ), 30/09/2019.- Fotografía cedida por el profesor de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, Eduardo Vijande, de una de las tumbas halladas en la necrópolis descubierta cuando se construía

l análisis de una tumba hallada en la necrópolis descubierta cuando se construía un campo de hockey en San Fernando (Cádiz) ha permitido sacar a la luz un doble caso de muerte violenta ocurrido hace más de 6.200 años. El profesor de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, Eduardo Vijande, explica que la investigación ha concluido que “ambos individuos, varones y adultos, fueron enterrados en momentos distintos y presentan signos de violencia interpersonal”.

El yacimiento del campo de hockey permitió estudiar un poblado insular que fue habitado por una comunidad neolítica relacionada con el medio marino. En él se pudo documentar una necrópolis de fosas con 59 tumbas y 73 individuos, ya que, aunque la mayoría de los enterramientos eran individuales, se localizaron diez dobles y una cuádruple. De todos los individuos solo dos presentaban heridas “perimortem” y ambos estaban enterrados en la misma sepultura, una tumba en fosa circular con dos metros de diámetro. “Ambos fueron enterrados en la tumba más monumental y una de las que presentaba uno de los ajuares más destacados de toda la necrópolis”, sostiene Vijande, quien subraya la presencia de elementos exóticos como un ámbar o un hacha de silimanita (materias primas de lejana procedencia). “Estos elementos indican la relevancia de los individuos inhumados en esta tumba”, señala el profesor.

Los dos fueron enterrados en momentos diferentes, ya que, según este estudio, se reabrió la tumba para inhumar al segundo. Los análisis de los cráneos permitieron documentar heridas en el lado derecho de ambos cráneos. El primero era un adulto de 25 a 35 años, y el segundo un adulto de 40 a 50 años. “Los individuos presentan signos de violencia interpersonal”, explica la investigadora Lydia P. Sánchez-Barba, que matiza que por el tipo de fracturas pudo ser accidental o intencional, aunque por la ubicación y el tipo de lesión se inclina por lo segundo. “Ninguno de los dos individuos examinados presentan fracturas en esqueleto poscraneal, lo que sugiere que no fueron producidas por una caída”, añade.

Cádiz descubre dos muertes violentas de hace 6.200 años

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