
Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo ha dado un nuevo paso. El último antes de afrontar la cita más decisiva en la Unesco, la organización encargada de dar o no el visto bueno a su candidatura como reserva de la biosfera.
Este último paso consiste en remitir al Ministerio de Medio Ambiente ese proyecto, donde será analizado “y podría ser objeto de algún cambio”, como aseguran desde la asociación, en el caso de que así lo consideren oportuno en Madrid.
Finalizado este trámite, se enviará a París, donde la Unesco evaluará si es o no merecedor de ser reserva de la biosfera. Fuentes de Mariñas-Betanzos estima que podría ser a principios del próximo año cuando el comité encargado de este asunto estudie la candidatura.
El proyecto, una vez concluida su redacción, fue ayer presentado en un acto público que se celebró en el Pazo de Mariñán. Allí, el presidente de la asociación, José Antonio Santiso, acompañado por la vicepresidenta de la Diputación, María Faraldo, el director xeral de Conservación da Natureza, Ricardo García, y el gerente de este Grupo de Desarrollo Rural (GDR), Jorge Blanco, presentó el documento que se enviará a Madrid.
Santiso se mostró agradecido por el “enorme” trabajo realizado por el equipo técnico, así como por el Ceida, y valoró el apoyo recibido por todas las administraciones a las que les presentó la iniciativa.
“Cando un se encontra cos reitores das universidades, cos sindicatos, con asociacións ecoloxistas e todos aproban o proxecto, quere dicir que as cousas se fan ben”, apuntó el presidente del GDR.
sorpresa
La unanimidad en el deseo de que se impulsara la candidatura a reserva de la biosfera –en la que están implicados un total de 18 ayuntamientos–, también sorprendió al ministerio, como recuerda Santiso, que reconoció que, “aunque al principio le resultó raro el planteamiento de una reserva de la biosfera en una comarca como esta, poco a poco se fue dando cuenta de que es posible”.
El máximo responsable del GDR expresó asimismo su deseo de que “cuando alguien llegue a la comarca por Arteixo, Miño, Abegondo o Betanzos, pueda leer que entra en una reserva de la biosfera”.
“Espero que os nosos fillos e netos podas desfrutar das ventaxas desta figura pola que loitamos, das oportunidades de desenvolvemento económico que propiciará”, concluyó Santiso.
Por su parte, la Dirección Xeral de Conservación da Natureza cifró en tres las ventajas fundamentales que acarrearía para el territorio el visto bueno de la Unesco.
Así, aseguran, “fomenta la conservación de los ecosistemas, contribuyendo a la preservación en un estado de conservación favorable a los hábitats, las especies de interés, los paisajes y la variación genética”. Además, citaron los aspectos económico y humano, así como la contribución a la sostenibilidad. n






















