Las ciencias y las ‘letras galegas’ van de la mano

El Ideal Gallego-2015-05-17-015-5de15d51
|

No fue festivo, pero la de ayer fue una jornada peculiar en la ciudad. La coincidencia del Día Internacional de los Museos con los primeros actos con motivo del Día das Letras Galegas –que se celebra hoy– dio origen a una agenda plagada de actividades de lo más variopinto. Unas destinadas a los turistas, otras dedicadas a que los coruñeses descubriesen su ciudad desde otro prisma, todas llenaron de cultura una jornada en la que no hubo que ser o de ciencias o de letras porque ambas caminaron cogidas de la mano.
Quizá una de las acciones más vistosas dentro de la conmemoración museística fue la que realizaron varios miembros de The Royal Green Jackets a los pies de la Torre de Hércules. Si para la primera tanda de autobuses de visitantes no estuvieron, a partir de la segunda no pararon de ingresar en los recuerdos de A Coruña de más y más personas.
Como había predicho minutos antes el presidente de la asociación histórico-cultural, Manuel Arenas, todo el mundo quiso hacerse un selfie o un posado con las milicias romanas. En el “pequeño campamento” enseñaron “lanzas, cascos, sandalias...” y otros elementos del uniforme de los soldados del Imperio. Incluso se pasearon por el interior del faro.
En otros lugares como el Castillo de San Antón se prepararon talleres para los niños pero también visitas guiadas, mientras que en las casas-museo Picasso y Casares Quiroga se animaron con juegos tradicionales, magia  y un hombre orquesta.

la riqueza de la zona
Como antesala a los actos de hoy para celebrar la existencia del idioma propio, el polifacético Xurxo Souto ejerció de guía por el litoral coruñés entre Adormideras y el monumento Patrimonio de la Humanidad.
Fundamentalmente repasó los nombres gallegos con los que la memoria colectiva percebeira bautizó las distintas piedras y zonas de ese tramo de costa. “Négasenos algo tan evidente como a eufonía do entorno, que lle aporta riqueza”, recalcó al nombrar “o Gancho”, “os Pedridos”, “o Gaibouteiro” e “o Macallás”.

Las ciencias y las ‘letras galegas’ van de la mano