La familia de Andrea pide ante el juez que se le retire el soporte vital

02/10/2015 Antonio Lago, padre de Andrea, y su abogado Sergio Campos ante el CHUS. "Me resulta indignante que tengamos que llegar a esta situación", se lamenta Antonio Lago GALICIA ESPAÑA EUROPA ESPAÑA EUROPA A CORUÑA GALICIA
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La familia de Andrea, la niña de 12 años con una enfermedad degenerativa irreversible para la que sus padres piden una muerte digna, presentó ante el juzgado una “solicitud de jurisdicción voluntaria en materia de familia”, con la finalidad de pedir que le sea retirado el soporte vital por el cual recibe líquidos y nutrientes en el estómago, y aguarda una resolución en un plazo “breve”, “en siete o diez días”.
El padre de la pequeña, Antonio Lago, compareció ayer por la tarde –a las puertas del hospital donde está ingresada Andrea– acompañado de su abogado, Sergio Campos Nieto, para explicar este paso judicial, que se suma al ya dado por el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), que solicitó al juzgado que se pronuncie sobre si los pediatras deben mantener el actual plan terapéutico.
La solicitud de jurisdicción voluntaria en materia de familia fue presentada ante el Juzgado de primera instancia número 6 de Santiago de Compostela, el mismo que lleva el requerimiento del CHUS, con lo que la familia prevé que se acumulen ambos procesos y el juez emita una resolución en un plazo no superior a los diez días.
Asimismo, el magistrado convocó a las partes para el lunes –en donde se prevé que estén los padres con un representante legal y miembros del hospital–, después de que en un auto del jueves pidiese el historial clínico completo de la pequeña y un reconocimiento forense.
En cualquier caso, el juez Roberto Soto Sola ya visitó ayer a mediodía a la niña en presencia de sus padres, junto con un médico forense y la secretaria judicial.
La presentación de la solicitud en el juzgado se produjo a las 13.45 horas de ayer para la suspensión del tratamiento médico de la niña, debido a “la extrema gravedad de su situación clínica y absoluta irreversibilidad de su situación médica”, informó Sergio Campos.
Así, el abogado considera que la “cuestión ética” gira en torno a “dos posicionamientos”, “de un lado” la familia de Andrea y el comité de ética asistencial “compuesta de facultativos de reconocida competencia”, que “estiman que la continuación del tratamiento aplicado a la niña supone un encarnizamiento innecesario para el estado clínico que objetiva la paciente”.
En el “otro lado”, según expone el abogado, está el equipo pediátrico que atiende a la menor, que “considera que no debe suspenderse ese tratamiento”, el cual se suministra por una máquina, según aseguró el letrado tras visitar a la pequeña.
En su declaración ante los medios, Campos indicó que es allegado a la familia, por lo que atestigua que “la vida de Andrea durante todos estos años no fue, ni mucho menos, nada fácil”.
“A ver si pese a esta circunstancia penosa el final de Andrea puede ser un poquito más dulce, un poquito más fácil; consideramos que la razón nos asiste, está de nuestra parte”, aseguró.

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