Los Reyes coruñeses se disfrutaron bajo cubierta

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Todavía no es consciente de toda la magia que encierra una noche como la de ayer, pero el pequeño Pedro se las ingenió con menos de un año en las piernas para desenvolver los primeros paquetes procedentes de Oriente y sonreír a la cámara que captó el instante. Lo mismo le pasó a Rafael, que se fue hasta el cachivache menos pesado y dejó un bípedo en segundo plano para ponerse a construir módulos. Lo cierto es que la festividad de los Reyes se celebró en la ciudad bajo cubierta. Pocos se atrevieron a ventilar sus juguetes y desafiar a las bajas temperaturas. Uno de los valientes, Álvaro, no se aguantó y bajó a la calle con pucho y plumas para pilotar por primera vez el triciclo que le dejaron los Reyes. 
Sin embargo, la mayoría optaron por utilizar el pasillo de casa para comprobar velocidades y darle rienda suelta a los disfraces de Frozen y Capitán América, que los convertían en otros bajo una capa de fantasía. No había tiempo que perder y tras comprobar que los de barba no se habían olvidado de sus peticiones, se pusieron a jugar con los nuevos cacharros. 
Así fue como las primas Marina y Paula crearon un salón de belleza imaginario donde las sombras de ojos alcanzaron tonalidades únicas y no se les resistió el colorete ni los brillos de labios. Por su parte, Aitana se enfundó el traje de Elsa para abrir su remesa de sorpresas a la vez que la pequeña Eneka cogía ritmo para descubrir lo que había debajo de los papeles. 
Los libros también fueron invitados a la fiesta y con ellos, auténticos cajeros de supermercado hasta con micrófono para reforzar el cobro a los clientes, los clásicos divertimentos de piezas y las por siempre, muñecas. 
Por otra parte, desde la ONG Equus Zebra ejercieron también de Reyes Magos y realizaron un total de tres entregas de juguetes para facilitar las navidades a las familias de más de 230 niños coruñeses. En total, repartieron más de 1.500 regalos a los padres que se inscribieron en la campaña, siendo así un importante apoyo, que se vio reforzado por el trabajo de otras organizaciones como Cruz Roja o Cáritas Interparroquial.

Los Reyes coruñeses se disfrutaron bajo cubierta