La cofradía también exige para sus vigilantes más competencias en contra del furtivismo

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El Ideal Gallego-2011-06-14-008-8988010b

  c.r. > a coruña

  La cofradía se ha pronunciado sobre el informe contra el furtivismo elaborado por la Fiscalía Superior de Galicia y se muestra de acuerdo con las principales propuestas, especialmente con la que pasa por aumentar las competencias a los guardapescas, la seguridad privada contratada por los pósitos y encargada de vigilar los bancos marisqueros. “Necesitan más atribuciones y mejor remuneración”, declara el patrón mayor, Manuel Cao, y aclara que en el caso concreto de O Burgo “se juegan el físico”, por lo que cree que deberían tener derecho a un plus de peligrosidad.
Esta reclamación no es nueva. Según Cao, el año pasado, en otro encuentro sobre furtivismo, la propia asociación de guardapescas de Galicia denunció que en ocasiones estaban atados de pies y manos para actuar, por lo que reclamaban mayores competencias y mayor apoyo policial, una carencia que también deja ver en el estudio la Fiscalía.
En cuanto a la posibilidad de asignar un coordinador policial a cada pósito o zona geográfica, es una propuesta difícil de ejecutar por la falta de personal, pero el patrón también se mostraría favorable a su incorporación: “Siempre y cuando tengamos cierta capacidad para decidir en cada momento dónde hay que vigilar”. El portavoz se refiere al hecho de que hoy es la cofradía la que indica a los guardapescas dónde actuar y Cao quiere que siga siendo así porque cree que nadie conoce  mejor que los propios mariscadores los bancos y la actuación de los furtivos sobre ellos. “La cofradía tiene que tener su papel”, insiste.
El patrón cree que con esta medida lo que se pretende es evitar filtraciones de información a los trabajadores ilegales, un problema que, según el representante de los profesionales no sucede en A Coruña. “Aquí no tenemos ese problema porque el furtivismo nos está haciendo mucho daño”, asegura, defendiendo a sus compañeros.
Hoy, en el pósito coruñés disponen de cinco guardapescas, tres de ellos dedicados a la ría y dos al percebe. Por cada uno de ellos, la Xunta facilita 1.150 euros para poder abonar su sueldo. Hasta hace poco estaban considerados empleados de la cofradía, pero ahora están contratados como autónomos.

Sanción > Otra de las medidas que aplaude el patrón mayor es el cambio en las penalizaciones. De hecho, Cao se atribuye la idea de cambiar las multas económicas por trabajos para la comunidad en aquellos casos en que el infractor sea insolvente. Según el mariscador, fue él quien trasladó esta propuesta a la Consellería do Mar, con alguna matización que no se contempla en el estudio elaborado por la Fiscalía: quiere que las labores en beneficio de la comunidad coincidan en el tiempo con las mareas bajas, para evitar, al mismo tiempo, que los infractores bajen al estuario.
No es la única propuesta del patrón mayor. En lo referido a la tramitación de las denuncias, Cao apuesta por la administración electrónica –a través de una clave personal para cada guardapesca– en aquellos lugares en los que no existe una delegación del departamento autonómico. De este modo se lograría reducir el número de expedientes gestionados a través de las cofradías que, según el informe, alcanzan el 71%. Este alto porcentaje conlleva una falta de independencia y de transparencia.
Cao defiende que en A Coruña este problema está solventado. Él siempre ha exigido a los vigilantes que presenten los partes directamente en el registro de la consellería, en la Casa del Mar, y luego entreguen una copia en el pósito para llevar un control.
Al igual que se contempla en el informe, el patrón mayor cree que, además de todos estos cambios, es imprescindible disponer de más personal y material, además de mejorar la coordinación, que por el momento es el único campo que el departamento de Rosa Quintana está dispuesto a analizar.
“Es que aumentar la plantilla y los bienes implica tener más presupuesto, no reducirlo”, denuncia Cao, escéptico sobre los cambios que se vayan a aplicar en la lucha contra el furtivismo.


 

La cofradía también exige para sus vigilantes más competencias en contra del furtivismo