Una empresa pide 45.000 metros cuadrados en el Puerto para mover graneles líquidos

Vista del dique por el que pasa la tubería de graneles líquidos, con una de las naves de las estibadoras en primer plano
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La multinacional Repsol tendrá una compañera en las tareas de explotación de la galería de graneles líquidos del Puerto Exterior de Punta Langosteira. Así lo anunciaba ayer el Boletín Oficial del Estado (BOE), que recogía la demanda de una solicitud de concesión por parte de la empresa española Deep Water Oil Transhipment Hub.

La Autoridad Portuaria coruñesa fue la encargada de enviar el anuncio “de inicio del trámite de competencia de proyectos para la solicitud de una concesión administrativa a nombre de Deep Water Oil Transhipment Hub S.L.”, que en concreto ha demandado algo más de 45.000 metros cuadrados de terrenos en la nueva dársena.

El plan empresarial que se someterá a concurrencia contempla la construcción y explotación de una terminal que serviría para el almacenamiento, la mezcla, la transformación y la carga y descarga de graneles líquidos, fundamentalmente vinculados al petróleo al igual que la refinería de Repsol.

La publicación del BOE indica que se han pedido 45.094,78 metros cuadrados de suelo en la zona B2, 2.899,53 metros cuadrados de vuelo en la zona A y otros 304,61 metros cuadrados en la zona B1.

concurrencia
En la práctica esto se traduce en que, de salir adelante el proceso, se ocuparán unas cuatro hectáreas y media en superficie terrestre. Además, se reservará el llamado vuelo (entendido así porque transcurre por la galería suspendida) para las conducciones del petróleo y sus derivados. Los poco más de 304 metros cuadrados restantes son los relativos a desagües y otros elementos técnicos. La publicación de ayer en el BOE es el paso previo a que se otorgue la concesión y se puedan iniciar las obras de la nueva terminal, dado que por ley es necesario que se dé la posibilidad a otras empresas de demandar una adjudicación en las mismas condiciones.
El plazo para concurrir con un objetivo similar al de la empresa española se mantendrá abierto un mes y si no llegan otras ofertas se seguirá adelante con el plan previsto.
Es poco probable que se establezca la competencia con otro negocio dado que la normativa que rige este proceso está destinada, sobre todo, a establecer una igualdad de posibilidades en aquellos puertos en los que el espacio libre escasea.

En A Coruña no es el caso y la circunstancia más probable en caso de surgir es que otra empresa quiera hacerse con todo el espacio restante en el puerto –Repsol ya tiene reservada su parte– o una parte de los metros cuadrados demandados por Deep Water Oil Transhipment Hub porque no le llegasen los que quedarían disponibles a posteriori para su proyecto de explotación en Langosteira.

Aquellas compañías que deseen presentar sus propuestas podrán hacerlo ene l registro general de la Autoridad Portuaria, en sobre cerrado y lacrado, en el plazo previsto. El horario de la sede portuaria es de 09.00 a 14.00 horas.

un hito comercial
Aunque los representantes de la Autoridad Portuaria no se pronunciaron al respecto del anuncio ayer, lo cierto es que esta nueva solicitud supone todo un hito para el proceso de comercialización de la dársena exterior.
Si hasta hace pocos años todavía se negociaba el posible traslado de la mayoría de los tráficos vinculados al petróleo de la refinería de Repsol, ahora otra empresa independiente se ha interesado por hacer lo propio y aprovechar todavía más el potencial de la infraestructura.

De hecho, prueba de la importancia que se le da a esta solicitud dentro de la comunidad portuaria es el hecho de que el propio plan del empresa de la Autoridad Portuaria ya incluyese entre sus objetivos a corto y medio plazo la consecución de más clientes para explotar la galería de graneles líquidos.

Todavía no pueden trascender más datos del proyecto –la apertura del período de concurrencia lo impide para resguardar la privacidad de los posibles candidatos– lo cierto es que la iniciativa parece ya una realidad.

Dentro del documento marco que rige el futuro más inmediato de los recintos portuarios urbano y exterior, se fijaba un plazo máximo hasta el 31 de diciembre de 2020 y la meta se ha alcanzado con mucha antelación.


Si bien es cierto que faltan los últimos flecos previos a que el acuerdo sea oficial (entre otras cuestiones, no debería haber más peticiones sobre el mismo suelo en el próximo mes), lo cierto es que el plan para el otorgamiento de la concesión a una terminal independiente de líquidos ya ha llegado a la última fase de las tres que se habían marcado los equipos de trabajo de la institución portuaria.

Al margen de Repsol y Deep Water Oil Transhipment Hub, todavía quedaría algo de espacio junto a la infraestructura de la dársena exterior para la implantación en un futuro de una tercera firma.

Una empresa pide 45.000 metros cuadrados en el Puerto para mover graneles líquidos