
En los planes de la Autoridad Portuaria estaba iniciar la primera fase del contradique de Langosteira este verano, pero la gran cantidad de ofertas recibidas ha hecho que los plazos se apuren y no será hasta julio cuando se cuente con una resolución por parte de los técnicos. Así, aunque no correspondía aún celebrar un consejo de administración, el Puerto convocará una sesión extraordinaria con el objetivo de adjudicar el proyecto y aprovechar la campaña de verano para avanzar en las obras.
El Puerto ha recibido 14 ofertas a las que hay que sumar otros ocho proyectos variantes que ofrecen una alternativa técnicamente diferente a la que había reclamado la Autoridad Portuaria. Eso significa que los responsables del Puerto tendrán que estudiar hasta 22 proyectos diferentes antes de decidir.
El proceso ya ha comenzado. Según informan desde el organismo los expertos trabajan en escoger la mejor propuesta que se ejecutará desde que a principios de junio se procedió a la apertura de ofertas. Calculan que el proceso finalizará a mediados de mes, que será cuando la entidad convoque un consejo extraordinario para corroborar la resolución técnica. De este modo, se podrían aprovechar los meses estivales para iniciar los primeros trabajos que permitirán proteger la toma de agua de la central térmica de Sabón.
Entre las empresas que presentaron ofertas están las mismas que conformaron la UTE Langosteira para construir las primeras fases de la dársena exterior, aunque con cambios. SATO, Dragados y Drace-FPS siguen unidos, pero en lugar de acompañarles Copasa, se ha sumado a ellos Arias Hermanos. Por su parte, Copasa se alía con Fergo Galicia para presentar su propia oferta. Otras firmas que optan a ejecutar el dique oeste son la constructora San José, Ferrovial, FCC, Acciona, Corsán Corviam o Sacyr, entre otros.
El importe de licitación asciende a 26,5 millones de euros, con un plazo máximo de ejecución de 18 meses. Durante este tiempo se tendrán que llegar a construir 550 metros del espigón, de los que los últimos 100 metros estarán sumergidos.
En paralelo, a una distancia de 132 metros se construirá otro dique de 335 que en el futuro quedará oculto al integrarse en las explanadas portuarias. Y es que el objetivo de su construcción es evitar que el relleno cubra la boca a través de la cual la central térmica recoge el agua del mar para refrigerar sus condensadores. Con este proyecto quedaría protegida entre los diques.
Tras finalizar esta primera parte de la estructura –en 2013– al año siguiente se licitará su conclusión para llegar a los 1.350 metros de contradique, una longitud mayor que la dique de abrigo Barrié de la Maza. n






















