Flores revela que existía un proyecto de 2007 para reparar los raíles del tranvía que nunca se ejecutó

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El Ideal Gallego-2011-07-20-002-434ed628 

La pelea entre PP y PSOE sobre los problemas detectados en los carriles del tranvía continúa. Ayer el Ayuntamiento quiso demostrar que el anterior gobierno municipal estaba al tanto del peligro que suponían estos fallos y presentó los comunicados enviados por la Compañía de Tranvías y el posterior estudio encargado para diseñar una solución. En dicha documentación se incide en la necesidad de reparar los desperfectos, pero se elude el riesgo de descarrilamiento al que apela el ejecutivo. En cualquier caso, ahora se encargará un nuevo informe para analizar el trazado completo del tranvía que será financiado por la Xunta y será una vez se conozcan las conclusiones del mismo cuando se determine una solución.

c.r. > a coruña
  El Ayuntamiento quiso demostrar ayer que el anterior gobierno municipal conocía los desperfectos del vial del tranvía y, por ello, su portavoz, Julio Flores, mostró a los medios un estudio encargado por el área de medio ambiente para corregir las roturas que data de 2007. El concejal incluyó además, en la documentación un correo electrónico enviado por la Compañía de Tranvías alertando del problema en enero de 2006, fecha, por tanto, en la que ya se conocían los daños. De ahí que Flores acuse de mentir al PSOE.
“Desde 2007 se conoce la gravedad del problema y cual era la solución, pero no incluyeron el dinero necesario para su reparación ni en 2008, ni en 2009 ni en 2010”, declara Flores, que reclama la dimisión de Mar Barcón, Yoya Neira y Nieves Vázquez, la primera por ser la portavoz municipal y las otras, porque gestionaban las Concejalías de Movilidad y Medio Ambiente. El edil popular admite que en 2011 sí se consignó un partida para ejecutar el proyecto de reparación, pero vinculada a un préstamo municipal. “Estuvieron cuatro años poniendo en riesgo a los usuarios, a los trabajadores y a los vehículos que circulaban al lado”, critica Flores.
Barcón no negó a lo largo de esta polémica que se conocieran los daños de las vías, pero sí que estos pudieran provocar un descarrilamiento. En el correo enviado por Tranvías al Ayuntamiento se alerta de que se podrían producir “fallos importantes en el funcionamiento de los vehículos”. Sí compareció acompañada por representantes del comité de empresa de la Compañía de Tranvías, quienes negaron conocer nada al respecto, aunque admitieron que había orden de circular más despacio.
El concejal de Seguridad insiste: “Tanto Mar Barcón y Yoya Neira como Nieves Vázquez conocían las deficiencias por el informe técnico y no tomaron medidas, han mentido a los coruñeses y están obligadas a presentar su dimisión”.

Pruebas > El jefe del servicio de talleres de Tranvías explica en su comunicado de 2006 que al hacer la inspección rutinaria de la vía se detectaron tres grietas en el carril, a la altura del apartadero de Hacienda, una de ellas en donde ya se habría reparado antes: “Con esta sería la cuarta vez que ocurre esta rotura en el mismo sitio y ahora además han aparecido otras dos nuevas roturas (...) En este caso afectando a los dos carriles de la vía”. Por todo ello, la empresa “urge su pronta reparación” y recomienda un “estudio en profundidad de la causa del problema para evitar que este vuelva a ocurrir como ya ha pasado”.
Dicho informe llegó en 2007 tras encargársele a la empresa Ineco y es al que alude Flores. “Con una simple inspección visual se observa que la geometría del desvío instalado no es la adecuada al trazado de la vía en dicho punto”, describe la memoria, que tenía por objeto definir qué actuaciones acometer para conservar la infraestructura del tranvía a la altura de Hacienda.
El informe resalta que “la zona de actuación del proyecto ha sido objeto de numerosas incidencias que han requerido la actuación de numerosas reparaciones (...)” y define ya ese como un “punto de debilidad” porque es imposible realizar una soldadura de calidad ante la diferencia de perfiles.
Así, se propone una solución técnica que costaría 213.644 euros con un plazo de ejecución de seis meses y con garantía de un año.
Parece que esta propuesta se pretendía ejecutar en este ejercicio, entre el 15 de octubre del presente año y el 30 de mayo de 2012, pero el concurso se quedó en el área de contratación municipal al estar vinculado el presupuesto de 300.000 euros a un préstamo.
Ahora el gobierno elaborará un nuevo estudio “urgente” no solo para averiguar porqué se producen roturas en este tramo, sino para determinar un diagnóstico de todo el trazado. De hecho, ha localizado otras dos zonas “de peligro”, según definió Flores, una de ellas a la altura del rectorado y otra del Meliá María Pita.

Flores revela que existía un proyecto de 2007 para reparar los raíles del tranvía que nunca se ejecutó