La comida sana que elegiría una madre a la puerta

Eduardo Sanjurjo prepara la compra para un cliente | quintana

Contar con un kibuso en tu día a día es casi como disponer de una segunda “madre que te ayude a hacer la compra”. El empresario Eduardo Sanjurjo, propietario, gerente y comprador personal de alimentación –o kibuso, como se hacen llamar estos particulares personal shopper– de Kibus, la presenta así para transmitir la idea de que esta novedosa firma es casi una más de la familia.


El negocio lleva funcionando “tres meses” a través de internet con algunos comerciantes de la plaza de Lugo como partners, pero “el desarrollo de la idea y la imagen llevó casi nueve meses”. Sanjurjo lleva así un año detrás de una idea que surgió “porque es una necesidad, cada vez la gente está más preocupada por comer más sano pero cuenta con menos tiempo” y sus horarios son incompatibles con los de una plaza de abastos.


Ahí es donde entran los kibusos, que escogieron hacer las compras personalizadas que se les encargan por internet, en estas infraestructuras por “el producto de proximidad que tienen o por la calidad que ofrecen”, entre otras cuestiones.


Normalmente los consumidores se fían de su criterio porque no les llevarían a la puerta de casa unas naranjas que no vieran “riquiñas” y porque están desde bien temprano actualizando los precios de los que saldrá el género de la Lonja, por ejemplo, pero para tranquilizar a los nuevos compradores online, el software tecnológico de Kibus permite hacer una videollamada para “romper la barrera entre online y offline” y ver si esa sardina que le apetece le convence.

Los propios compradores son los que seleccionan lo que va en cada cesta y también los que la trasladan a cada casa, algo que destacan como un elemento diferenciador “porque se está más cerca del cliente y es algo que no queremos perder por mucho que crezcamos”.

El horario de reparto es de 10.00 a 21.00 horas y en las últimas semanas han ampliado el traslado de la comida a parte del área metropolitana por petición popular, si bien también es posible pasar por la plaza de Lugo y encontrarse toda la compra lista en el puesto que tiene la empresa en la segunda planta. En cualquier caso los gastos de envío son gratuitos como promoción de estreno.


Un público inesperado
Con el objetivo de poder implantarse relativamente pronto en otras plazas, lo más probable que fuera de la ciudad, Sanjurjo se ha llevado algunas sorpresas en este corto pero intenso recorrido.


El proyecto se pensó creyendo que el “cliente tipo iba a ser gente trabajadora preocupada por su alimentación pero sin tiempo” y aunque son mayoría y suelen repetir, “nos está sorprendiendo gratamente que la gente jubilada que dispone de tiempo contacta con nosotros porque prefiere no gastarlo en ir a la compra o cargar con la cesta hasta casa”.

La comida sana que elegiría una madre a la puerta

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