El ladrón del Kunsthal dice ahora que los cuadros están en manos de un amigo

El sospechoso Radu Dogaru (centro), acusado de robar cuadros del Museo Kunsthal de Rotterdam, a su llegada a los juzgados en Bucarest (Rumanía) hoy, martes 22 de octubre de 2013. El juicio por el robo de siete obras maestras del Museo Kunsthal de R
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El cabecilla del robo de siete lienzos del Museo Kunsthal en 2012, entre ellos un "picasso", un "gauguin" y dos "monet", declaró hoy ante el tribunal que le juzga que cinco de las obras de arte están en posesión de un amigo suyo, el ucraniano Vladimir Vladimirenko.

"Mi madre dio los cuadros a una persona que no conoce, yo sí. Se llama Vladimir Vladimirenko, un ciudadano ucraniano. Vive en Ámsterdarm, pero sólo tengo la dirección de Londres", contó Radu Dogaru a los magistrados.

"La vigilancia en el museo era casi inexistente. La puerta estaba cerrada, no bloqueada, prácticamente entramos con unos alicates", prosiguió el principal sospechoso.

Horas antes, su abogado, Catalin Dancu, dijo a los periodistas que su cliente nunca supo el valor real de los lienzos, alrededor de 100 millones de euros (136 millones de dólares), al perpetrar el robo.

Las obras de arte siguen en paradero desconocido y se desconoce si han resultado dañadas o incluso destruidas, ya que la madre del principal acusado dijo haberlas quemado, aunque después se retractó.

Dancu también anunció que denunciarán al museo holandés, porque las medidas de seguridad no eran suficientes, en lo que argumenta como un atenuante del delito.

"Se ha demostrado una clara negligencia respecto a la seguridad del perímetro del museo y, sobre todo, de las obras de arte expuestas", explicó.

Esta acusación parte de un informe elaborado por la Policía holandesa que revela deficiencias en el sistema de seguridad del museo.

El abogado destacó la falta de sensores de alarma cerca de las obras de arte.

Dancu estimó que, si el museo es declarado culpable de negligencia, deberá asumir de manera solidaria la cuantía del seguro de los lienzos.

De esta forma, se reduciría la suma que debería pagar su cliente en caso de ser condenado y no devolver los lienzos.

Dogaru y otros dos acusados se declararon hoy culpables de los cargos de robo, una estrategia que podría reducir hasta en un tercio su condena de cárcel, de entre 7 y 20 años, en caso de que sean declarados culpables.

El ladrón del Kunsthal dice ahora que los cuadros están en manos de un amigo