Diego Piñeiro | “El Club de Ray Charles no suena a nada parecido, es un sonido analógico, de antes”

El músico ha lanzado su segundo trabajo en solitario | patricia g. fraga
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Un salto cualitativo en su carrera y un disco que no se esperaba que iba a grabar nunca. Así define el músico coruñés Diego Piñeiro (Los Frikipaldis) su nuevo proyecto, El Club de Ray Charles, que llega al Teatro Rosalía el 20 de enero para presentar “La música no caduca”.

¿Cómo surge este disco y la banda El Club de Ray Charles?
Es mi segundo trabajo en solitario y surge de conocer a Xixo Díaz, productor, que me anima a grabarlo y a indagar en sonidos nuevos.

El título es toda una verdad, la música de verdad no caduca.
Es una conclusión a la que llego también en este proyecto, en el que recupero canciones mías que tienen veinte años, por ejemplo. Hay sonidos que te acompañan siempre.

Agotada la primera edición del disco, que grabó gracias a un crowfunding. ¿Habrá una segunda remesa?
Sí, claro, yo vivo de vender discos y hacer “bolos” en los bares. Ahora, con El Club de Ray Charles, quiero llegar a los teatros y auditorios, un público completamente diferente. Al primer concierto, en el Rosalía, vendrán programadores culturales y, si el trabajo gusta, esperamos poder llevarlo por toda Galicia e incluso fuera de la comunidad.

¿Le asusta el silencio de un teatro respecto a las salas y bares?
Me hace mucha ilusión, incluso el horario. Yo no soy muy nocturno y me gusta mucho actuar de día, por lo que tocar a las 20.00 horas es algo muy interesante para mí. Además, el ambiente con respecto a un bar es muy distinto, hay gente que simplemente ve el concierto porque está tomando algo, pero en un teatro prestarán mucha más atención.

¿Ha aparcado por completo Los Frikipaldis?
Sí, es una página que ya pasé y disfruté en su momento, pero ha quedado atrás.

¿Qué influencias tiene?
Siempre me marcó la música que me ponía mi hermano mayor, los clásicos del rock como Creedence Clearwater Revival, Dire Straits, Rolling Stones, Beatles, Eric Clapton... pero también he aprendido mucho del rock español: Extremoduro, Fito y Fitipaldis, Los Suaves... Incluso tuve la suerte de aprender a tocar la guitarra con Alberto Cereijo.

Puede decir que vive de la música, algo bastante difícil.
Más bien malvivo de la música desde hace cuatro años. No ahorro, pero pago las facturas y disfruto. Trabajé hace tiempo en una orquesta y como conductor, pero ahora dedico más tiempo a la música y van saliendo cosas, así que una cosa lleva a la otra y tengo que aprovecharlo.

¿Cómo va la venta de entradas para el día 20 en el Rosalía?
Según me han comentado desde Ticketea, llevamos unas cien entradas vendidas, lo cual no está mal porque todavía quedan muchos días y el público de aquí es muy de comprar la entrada a última hora.
Lo acompañan siete músicos. ¿Qué puede decir de ellos?
He tenido una suerte impresionante con ellos. Encontrar gente profesional y seria en el mundo de la música no es tan fácil, cuando se mezcla el trabajo con la diversión es muy complicado que todo salga bien. Por eso se rompen proyectos, porque no todos quieren lo mismo. En este caso son grandes músicos que hacen su trabajo de forma profesional.

Dice que “La música no caduca” es un disco que no se esperaba poder grabar nunca.
Pues sí, para mí fue un milagro. Vivo al día y no tenía 7.000 euros para grabar un disco, pero el crowfunding funcionó, la gente confió en mí. Si hasta las fotos del disco fueron una casualidad, porque me tocó una sesión con Pablo Verdes en una rifa que compré el año pasado en Carballo.

¿A qué suena su trabajo?
A nada parecido. Es un sonido analógico que sorprende.

Diego Piñeiro | “El Club de Ray Charles no suena a nada parecido, es un sonido analógico, de antes”