La Fundación Barrié ofrecerá en junio la colección de fotos de Martin Z. Margulies

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El Ideal Gallego-2011-05-03-013-b1aa8e7em.g.m. > a coruña
  La Fundación Barrié presentará en junio y en exclusiva dentro del continente europeo la exposición “La Morada del hombre. Fotografías de la Colección Martin Z. Margulies”. En coproducción con la Fundación Foto Colectania de Barcelona, la selección dejará ver hasta septiembre el trabajo de cincuenta autores con más de 165 imágenes entre fotografías y videos, procedentes de los fondos de la Colección Martin Z. Margulies de Miami.
La muestra, que estará comisariada por Régis Durand, sitúa al hombre en el mundo para enseñarle al curioso cómo son sus modos de vida y su interactuación con el entorno, que acaba por modificarlo. De alguna manera, lo marca y las instantáneas son testimonio de esa huella del ser humano tanto en las realidades palpables como el trabajo y la naturaleza como en las que se sienten.
Las emociones entran en plano y la exposición no deja de ser una oportunidad para acercarse a la fotografía contemporánea, a través del archivo privado de Margulies y la relación de amistad que mantiene con Mario Rotlland, presidente de Foto Colectania, que habla de la iniciativa de juntar sus tesoros gráficos como un privilegio porque “además de la amistad y admiración que siento por Martin y su mujer Constance, es una de las colecciones más relevantes a nivel internacional”.
Por su parte, el responsable de la Fundación Barrié y Banco Pastor, José María Arias, añadía que con este proyecto, la entidad apuesta por la contemporaneidad de la fotografía como uno de los ejes de su programación cultural y didáctica.

Tres partes > El coordinador Régis Durand explica que la muestra está articulada en tres partes, después de inspirarse en un poema de Friedrich Hölderlin sobre el hombre en el mundo y el análisis brillante que hizo el alemán Martin Heidegger acerca del tema.
El Ideal Gallego-2011-05-03-013-b1c8e14eEs así como las imágenes van en un primer apartado, “Construir, habitar: cartografiar territorios”, hasta el continente, el edificio que el hombre ha elegido para vivir y que no es otra cosa que la forma en la que quiere pasar sus días, desde donde se enfrenta a sus temores y esperanzas, con un Alain Bublex inspirado en el proyecto del arquitecto Peter Cook de una ciudad modular, que cambiara en función de nuestras necesidades, o James Casabere, que recoge espacios donde el hombre no estaría dispuesto a vivir a no ser que fuese de forma forzada como las celdas o los hospitales. Aquí también resaltan los trabajos de gente clave como Lewis Baltz, Thomas Demand, Stephen Shore o Ed Rudscha.
En la segunda parte, “Estar en el mundo”, el hombre aparece acompañado. De su trabajo o de los medios para llevarlo a cabo. Y de personas. De esta forma, está Lee Friedlander con la serie “Factory Valley”, que plasma los cambios fundamentales sufridos en la industria. Son los años 60 y 70. Además, hay un espacio para el retrato y la intención del sujeto de representarse y representar a los otros. En el trabajo o consumiendo ocio, las personas tratan de dar una imagen real o enmascarada. Por eso, llama la atención la obra de Gilliam Wearing titulada “Trauma”, donde el retratado lleva una grotesca careta de látex y esconde su rostro. En esta sección, se incluyen piezas de Bernice Abbott, Helen Levitt, Dorothea Lange, Pieter Hugo o Zwelethu Mthethwa, entre otros.
En una última categoría, se agrupan las fotos que tienen que ver con la evanescencia del hombre. De ahí que los rostros y los paisajes fluyan. El paso del tiempo sale entonces reflejado en los efectos de luz y color que emplea William Eggleston y con las imágenes fabricadas construidas de capas de tiempo y experiencia. Andreas Gursky trata los “no-lugares” en “Highway Bremen, 1991” y Gregory Crewdson se acerca a la pintura y todos son ejemplos de cómo se mueve el hombre. El real y el enmascarado.

La Fundación Barrié ofrecerá en junio la colección de fotos de Martin Z. Margulies