El Ayuntamiento prevé una glorieta en Alfonso Molina para calmar el tráfico

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La reforma de Alfonso Molina en los próximos años no se limitará al proyecto que el Ayuntamiento tiene pendiente con el Gobierno central, sino que se prevé la creación de una glorieta a la altura de la estación de autobuses para completar la transformación de la principal vía de entrada y salida de la ciudad.

Esta actuación está recogida desde hace años en el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) y los actuales responsables del Gobierno local cuentan con llevarla a cabo en el futuro, aunque se trata de un proyecto independiente de la “humanización” del resto de la avenida.

Se trata de una glorieta que se ubicará prácticamente a la altura de la estación de autobuses y que permitirá a los conductores, tanto en sentido entrada como salida de la ciudad, desviarse hacia la ronda de las Estaciones, que conduce a la estación de tren y, por lo tanto, llevará a la intermodal. Por otra parte, también tendrá conexión directa con la calle de Caballeros, que sirve para ir al Barrio de las Flores y Elviña, y con Marqués de Amboage, que tiene final en Cuatro Caminos.

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Con esta intervención se prevé mejorar la conectividad y la fluidez del tráfico en una zona que en los próximos años está llamada a ganar protagonismo con la construcción de la estación intermodal y la transformación de los terrenos de la actual estación de autobuses una vez que esta instalación quede liberada. Estos cambios se unirán a la relevancia que tiene en el presente la zona de Cuatro Caminos y su entorno más próximo.

Conexión entre barrios
Esta glorieta también se ve desde el Ayuntamiento como una buena oportunidad para mejorar la conexión entre los barrios de Os Mallos y Cuatro Caminos ya que la disposición actual de Alfonso Molina sirve como barrera. 

A pesar de que esta actuación ya está recogida en el PGOM y presente en la hoja de ruta del Gobierno local, se trata de un proyecto que no se ejecutará como mínimo hasta que la estación de autobuses deje de tener su uso actual y los autocares y los pasajeros se trasladen a la intermodal de San Cristóbal. Por ello lo más probable es que no sea realidad hasta el próximo mandato, aunque si todo va bien durante el actual ya se podrían dar los primeros pasos a nivel de redacción de proyecto de construcción.

Hasta que no se encargue esta redacción no se conocerán los detalles de esta glorieta ni su configuración definitiva, ya que la idea actual es una previsión de cómo quedaría, pero una vez que se entre en detalle en la actuación se resolverán las incógnitas sobre trazados o diseño.

Esta intervención completaría la ansiada reforma de la avenida de Alfonso Molina, que el Ayuntamiento coruñés espera desbloquear en las próximas semanas con el Estado. Para ello será necesario que se produzca un encuentro entre la alcaldesa, Inés Rey, y el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos. 

En María Pita esperan que este encuentro sea más fructífero que la última reunión con el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) sobre la estación intermodal y la reciente visita del ministro a la ciudad, en la que ambos dirigentes se vieron pero sin entrar en detalle sobre proyectos pendientes.

El Partido Socialista confía en que desde Madrid respondan a las deudas que el Estado tiene pendientes con la ciudad desde hace años, principalmente en materia de infraestructuras.

La posibilidad de construir esta glorieta lleva años a la espera de que se ponga en marcha, aunque también figura en los estudios de movilidad que llevó a cabo la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona durante el pasado mandato.

La agencia dirigida por Salvador Rueda incluyó esta actuación entre los proyectos de futuro que forman parte de los estudios que realizó para la Marea. Además de la glorieta, la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona señalaba como otros retos de futuro para la movilidad la construcción de la estación intermodal, los desarrollos urbanísticos del polígono de Vío y del Parque Ofimático, la mejora de las líneas de ferrocarril de carácter regional y de cercanías para dar una alternativa al vehículo privado, y la apuesta por un metro ligero.

Sin embargo, esta última idea no entra en los planes del Gobierno municipal, que considera que  el metro ligero no se ajusta a las necesidades de movilidad de la ciudad además de contar desde hace años con informes económicos desfavorables que desaconsejan su creación.

Según estos estudios, el proyecto de metro ligero de A Coruña contaría con cuatro líneas que discurrirían por varias zonas de la ciudad como la ronda de Outeiro o el Paseo Marítimo.

El Ayuntamiento prevé una glorieta en Alfonso Molina para calmar el tráfico