“El pilar básico de la recuperación económica está en la exportación de productos”

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Se prodiga poco en los medios de comunicación, al menos como protagonista, pero el presidente de la Cámara de Comercio de A Coruña, Marcelo Castro-Rial Schuler, puede presumir de dirigir una entidad próspera cuando otras están a punto de desaparecer. De cara al futuro cree que en el incremento de la exportación está la clave para salir de la recesión económica y, en la medida en que puede, la institución que representa intenta impulsar los negocios de los empresarios coruñeses en todo el mundo.

 

Este año han incrementado un 3% el presupuesto. ¿Cómo pueden permitirse esto en la situación actual?

Nosotros hemos cerrado en positivo los últimos 30 años de la institución. Incluso cuando se suprimió el recurso cameral permanente seguimos dando resultados positivos. Como consideramos que se están haciendo las cosas de acuerdo a lo que la ley refleja hemos decidido aumentar un poco el presupuesto porque pensamos que lo vamos a cumplir.

 

Entonces, ¿los empresarios siguen aportando dinero pese a no tener la obligación de hacerlo?

El mandato de la nueva Ley de Cámaras indica que uno de los pilares básicos de la institución debe ser el sostenimiento de una parte de la misma con cargo a cuotas de abonados y, por ello, hace unos años iniciamos una campaña de captación de socios que va por un lado positivo. Pero por otra parte hay que sumar los ingresos por los servicios que prestamos y las encomiendas y encargos de la Cámara con distintas administraciones e instituciones.

 

¿La subida se hace con la única vocación de mejorar servicios?

Sí, cada año tratamos de darle más al empresario. Si este ha decidido voluntariamente darse de alta en la entidad y pagar una cuota, tienes que darle unos servicios para que al año siguiente, cuando le vuelvas a remitir el recibo de la cuota, lo pague satisfactoriamente.

 

La programación inicial anuncia más acciones formativas...

Hace unos años adoptamos la actitud de que hacemos cursos firmando acuerdos de colaboración con diferentes instituciones para que ellas, junto con nosotros, puedan realizar talleres útiles para el empresariado. Hemos eliminado aquellos que veíamos que tampoco tenían una demanda clara y que tradicionalmente se hacían porque se venían realizando desde siempre. Ahora mismo estamos siendo mucho más selectivos en la formación en tanto en cuanto hay que hacer caso a las demandas de los empresarios. Constantemente nos piden que hagamos cursos sobre una u otra cosa y estamos adecuando la oferta educativa a eso.

 

¿Qué les solicitan?

Todo aquello que tenga que ver con las nuevas tecnologías está muy en boga. Sin embargo, también interesan los cursos tradicionales de análisis y balances y otros vinculados a la creación de una empresa. Pero, insisto, aquellos de nuevas tecnologías e incluso de crowdfunding están teniendo un éxito tremendo.

 

En paralelo, ¿el presupuesto se empleará en organizar más misiones internacionales?

Sí, el plan de internacionalización debe ser básico en el futuro de las Cámaras de Comercio. No me canso de repetir que el pilar básico de la recuperación económica está en la exportación. Las empresas que han conseguido adecuarse a la posibilidad de invertir fuera en esta época de crisis están saliendo mucho antes de ella que el resto.

 

¿Esto significa que se han recuperado antes otros países?

En el sudeste asiático aún en el peor momento de la crisis estaban creciendo por encima del 6% anual, con lo que la demanda de productos de todo el mundo es tremenda. La exportación de toda la zona euro al sudeste asiático es espectacular. Hay que aprovechar la recuperación y hacer de la necesidad virtud. Por ejemplo, la recuperación del dólar con respecto al euro está ayudando a que mucho más producto de la zona euro pueda ir al mercado americano. Las cifras de los últimos meses de 2014 y los primeros de 2015 hacia esa zona han sido impresionantes.

 

¿De las firmas coruñesas?

Sí, aunque yo contemplo la exportación a nivel global.

 

¿El aumento de la formación también responde a un interés por formar a los numerosos emprendedores que surgen en la ciudad?

Hay que formarse y tanto las asociaciones de empresarios como las Cámaras están para asesorar en todo aquello que esté fuera de su plan de negocio. Primero hay que mirarles si el negocio es viable tal y como está planteado y luego ponerle las herramientas para que lo pueda desarrollar de la mejor manera posible. Cuando una persona emprende, primero tiene que tener una idea y luego pensar en cómo va a desarrollarla en el futuro. Es decir, por ejemplo, tampoco hay que lanzarse a exportar a lo loco. Si uno no dispone de las bases para un crecimiento futuro no puede dedicarse a exportar porque si le llega un pedido tremendo de un país importador se va a encontrar con que no lo va a poder servir. Antes de dar el paso hay que asegurarse de cómo se puede sustentar ese negocio de forma interna y cuál es su capacidad de crecimiento futura.

 

Pese a todo ello, ¿cree que muchos de los nuevos establecimientos están predestinados al cierre?

Indudablemente no todos los negocios que se desarrollan en cualquier actividad están abocados al éxito. Sino sería facilísimo emprender. Aquellos que tengan una buena base o que pasen sus primeros años en un vivero de empresas tienen más posibilidades de funcionar. Nosotros tenemos un centro en Carballo y el 80% de las firmas que están ahí continúan al marcharse porque al principio pueden centrarse solo en su proyecto.

“El pilar básico de la recuperación económica está en la exportación de productos”