La normalidad reina en las primeras horas del estado de alarma por la crisis sanitaria

La Gran Vía de Madrid amaneció casi vacía en el primer día de cuarentena | ef
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Las primeras horas con el estado de alarma en vigor en toda España por la pandemia del coronavirus se vivieron ayer con normalidad y apenas algunos incidentes aunque, por ahora, las fuerzas de seguridad no han tenido que imponer sanciones, que van desde multas económicas a penas de prisión.

Por ahora, solo ha habido algún incidente aislado como el registrado en Bilbao, donde la Ertzaintza ha detenido a un hombre por agredir a varios agentes cuando procedían a cerrar un club que permanecía abierto pese a que ya había entrado en vigor el estado de alarma.

En Granada, la Policía Local ha denunciado la pasadas madrugada a cuatro personas por organizar fiestas en sus viviendas, mientras que en Cataluña, los Mossos d’Esquadra han cerrado numerosos establecimientos y locales de ocio que permanecían abiertos pese a la orden de cierre y han levantado siete actas administrativas. También en varias ciudades, como Madrid, aún se ha visto a personas que han salido a la calle a hacer deporte.

 

Cae el tráfico en carreteras

Los movimientos de largo recorrido en las carreteras de España cayeron ayer un 37% respecto a un día equivalente debido al efecto del coronavirus, una disminución que alcanzó casi el 50 por ciento si se compara con el viernes.

Así se constata en el informe de la Dirección General de Tráfico (DGT), que cifra en 563.292 los movimientos de vehículos registrados el sábado en las carreteras españolas, de los cuales un 26% se efectuaron en la zona levantina y un 22% en el sur.

Si se compara con un sábado de marzo cualquiera, por zonas los viajes disminuyeron ayer más en la zona centro, con una reducción del 51,8%, por delante de Galicia (-40,7%) y Andalucía (-39,3%). Donde menos, en Castilla y León y Cantabria (31,%).

La menor afluencia de vehículos se notó más en la A-1 (Autovía del Norte) y la A-6 conocida como la carretera de A Coruña.

La normalidad reina en las primeras horas del estado de alarma por la crisis sanitaria