El PSOE gobernará en solitario pero llega a un acuerdo de estabilidad con el BNG

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El Partido Socialista y la Marea Atlántica mantuvieron ayer una nueva reunión en la que quedó prácticamente descartada la posibilidad de establecer una coalición, por lo que el PSOE gobernará en solitario aunque se aseguró contar con cierta estabilidad después de llegar a un acuerdo de mandato con el BNG.

Socialistas y mareantes celebraron ayer por la tarde y durante varias horas un nuevo encuentro en María Pita en el que la posibilidad de que la Marea entrase en el gobierno quedó apartada.

Una vez que este aspecto parece estar ya solucionado, buena parte de las conversaciones de ayer giraron en torno a asuntos económicos de la próxima corporación municipal.

Sobre la mesa de negociación estuvieron temas como las dotaciones económicas con las que contarán los grupos municipales así como el número de asesores que tendrán. La cantidad de consultores no es el único asunto a acordar, sino que también está en juego el salario que estos percibirán durante el mandato.

Sus retribuciones no son el único punto sobre el que se está hablando, sino que en la mesa de negociación que componen ambas formaciones también se habla sobre el salario que percibirán los concejales de la corporación municipal.

Directores de área
Mientras se resuelven los aspectos económicos, la desaparición de la posibilidad de que la Marea entre en el próximo Gobierno municipal deja vía libre a que se produzca el nombramiento de los directores de área. 

Esta cuestión podría resolverse esta semana o la que viene con una junta de gobierno local de manera que la maquinaria socialista comience a tomar forma en el palacio de María Pita.

La cara opuesta al resultado de las negociaciones entre el PSOE y la Marea fue el obtenido en las conversaciones entre los socialistas y el BNG, que ayer firmaron un acuerdo que busca aportar “estabilidad” al mandato.

Tanto la alcaldesa, Inés Rey, como el líder del BNG, Francisco Jorquera, comparecieron de manera conjunta y destacando las buenas formas y la discreción que mantuvieron ambas partes durante la negociación.

El BNG avanzó hace semanas su interés por fomentar un clima de confianza y estabilidad en María Pita aunque no entrase a formar parte del Gobierno local, como así se confirmó. 

Ambas formaciones entienden que se trata de un acuerdo positivo para el progreso de la ciudad y que los puntos de confluencia de ambos partidos facilitaron el pacto, aunque finalmente tuviesen que hacer determinadas concesiones.

Si el acuerdo se respeta y se mantiene en términos de entendimiento, el PSOE podrá contar en el salón de plenos con los dos votos del BNG y sumar once, que permitirían superar a una hipotética votación conjunta del PP y Ciudadanos, que se quedarán en diez. 

Inés Rey destacó que no se firma “pensando en votos”, sino en estabilidad, aunque lo cierto es que de esta manera el PSOE suma un socio para gobernar en una fórmula parecida a otras del pasado. 
El documento firmado por Rey y Jorquera se estructura en tres grandes áreas: organización del Ayuntamiento y relación entre grupos municipales; líneas a seguir durante el mandato en diversas áreas; y la posición ante asuntos que son competencia de otras administraciones.

Precisamente en este último es en el que figura uno de los temas más importantes: la fachada marítima. Socialistas y nacionalistas acordaron impulsar un consorcio junto con otras administraciones y entes implicados y que asegure la titularidad pública de los terrenos así como la condonación de la deuda o cualquier medida financiera que no hipoteque el futuro de la ciudad. 

La conexión ferroviaria con punta Langosteira, la regeneración de la ría de O Burgo, la devolución a la ciudad de instalaciones del Gobierno o de la Xunta en desuso y una solución para Alcoa son los otros puntos de este apartado.

Grueso
El grueso del documento de socialistas y nacionalistas se centra en líneas a seguir durante el mandato como la creación de una bolsa de vivienda de alquiler y otra para bajos comerciales, mejoras en accesibilidad y áreas peatonales, impulso del transporte público, renovación de mercados, solución para las bibliotecas y medidas en torno al empleo, la industria, la cultura y el uso del gallego en la administración.

Finalmente, el tercer punto se ciñe a aspectos orgánicos como los recursos humanos y económicos con los que contarán los grupos municipales, el inicio de las negociaciones presupuestarias en septiembre y el mantenimiento de la presencia de las formaciones de la oposición en la junta de gobierno y órganos colegiados.

Además de la firma del documento con todos estos puntos, también se establece que habrá un seguimiento periódico de su cumplimiento a través de la creación de una comisión estable.

El PSOE gobernará en solitario pero llega a un acuerdo de estabilidad con el BNG

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