España defiende en el G-20 que las reformas mejoran la política fiscal

CAI05 CAIRNS (AUSTRALIA) 20/09/2014.- Japanese Finance Minister Taro Aso (L) shakes hands with Spanish Finance Minister Luis de Guindos (R) as delegates gather for a group photograph at the G20 Finance Ministers and Central Bank Governors meeting in Cairn
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El ministro de Economía, Luis de Guindos, defendió ayer que las reformas estructurales mejoran el efecto de las políticas fiscales y monetarias, durante la reunión ministerial del G-20 que tiene lugar en Cairns (Australia).
En un encuentro dedicado a las estrategias de crecimiento, De Guindos se mostró partidario de combinar una política de estímulos fiscales con las reformas, pero recalcó que estas segundas no solo sirven para mejorar la productividad y competitividad de la economía.
En su intervención, el ministro también expuso la evolución de la economía española, de la que dijo que en los últimos trimestres “ha conseguido mejores resultados” que las de sus socios de la eurozona, y destacó la recuperación de la demanda interna.
El secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Gurría, avaló las medidas adoptadas por España, a las que puso como ejemplo y situó en la dirección acertada, pese a señalar que “quedan muchas cosas por hacer” sobre todo en la reducción del desempleo.
El G-20 buscará en la reunión un acuerdo para implementar un plan de acción contra la evasión fiscal por parte de empresas multinacionales.
Las negociaciones se centran en el plan contra la erosión de la base tributaria y el movimiento de beneficios (BEPS, en inglés) elaborado por la OCDE, que ayer presentó al G-20 un primer paquete de medidas.
Ángel Gurría indicó que las grandes empresas no pagan impuestos en los países donde generan ganancias al reubicar de forma artificial el origen de su actividad en países que ofrecen un mejor trato fiscal.
Según Gurría, el G-20 ha identificado esta evasión y el cambio del origen de los beneficios como una “seria amenaza” para la recaudación de impuestos, la soberanía y la justicia de los sistemas fiscales en todo el mundo.
Por otro lado, los empresarios del G-20 (B-20) dijeron ayer que sus recomendaciones propuestas a este foro y el cierre de la brecha en las infraestructuras contribuirán a inyectar unos 7,3 billones de euros al PIB mundial.
El B-20 pide que se implementen reformas en cinco áreas que consideran fundamentales para superar el objetivo de crecimiento trazado por el G-20: las infraestructuras, las finanzas, el comercio, el capital humano y la transparencia .
La reunión del G-20 en Australia abordará hoy, en su comunicado civil, las decisiones de los tribunales sobre la reestructuración de la deuda externa de los países, aunque sin citar específicamente el caso de Argentina.
Los miembros que componen el G-20 son la Unión Europea, el G-7 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, el Reino Unido, Italia y Francia), Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Suráfrica y Turquía.
España acude a las reuniones como país invitado desde el año 2010.

España defiende en el G-20 que las reformas mejoran la política fiscal