Una estafa amorosa le cuesta 36.000 euros a un hombre de Pontevedra

15 febrero 2018 página 35 MADRID, 14/02/2018.- Combo de fotografías facilitadas por la Guardia Civil que ha detenido en Alicante a un depredador sexual, un joven miembro de un grupo internacional dedicado a la captación en internet de
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La Guardia Civil identificó a un padre y un hijo, vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, como supuestos autores de una “estafa amorosa”, al simular que eran una mujer de Tailandia y entablar con esta falsa identidad una relación a través de Internet con un vecino de Poio (Pontevedra) que llegó a enviarles 36.000 euros por transferencia internacional.
Según informa la Guardia Civil, se puso fin así a una “estafa amorosa” por la que el hombre llegó a transferir distintas cantidades de dinero durante casi 20 meses, entre mayo de 2016 y octubre de 2017. La relación se inició en mayo de 2016 cuando el hombre, vecino de Poio, conoció, a través de una página de contactos, a una mujer que supuestamente vivía en Tailandia. Tras intercambiar distintas conversaciones a través de internet, continuaron la relación por WhatsApp, aunque nunca hubo comunicación verbal.
Su supuesta “novia” le informó entonces de que se encontraba en una delicada situación económica debido a una deuda de 16.000 euros contraída con otro ciudadano español, afincado en Tailandia, y derivada de un supuesto negocio de hostelería. La mujer convenció al vecino de Poio para que la ayudase económicamente y ese mismo 2016 comenzó los envíos de dinero. La relación se prolongó hasta octubre de 2017 y, hasta ese momento, el hombre le había remitido ya 16.000 euros.
Pero el afectado comenzó a sospechar de su “novia” cuando recibió una llamada suya desde Girona, en donde “supuestamente estaba siendo retenida contra su voluntad por un amigo del prestamista”. Ante esto, decidió acudir a la Guardia Civil y se inició así una investigación del Equipo de Policía Judicial de Cangas. Como resultado de las pesquisas realizadas, los investigadores identificaron en las Palmas de Gran Canaria a la “presunta novia” que durante 17 meses había recibido el dinero de la víctima. 
Se trataba en realidad de un joven de 26 años que, en aparente complicidad con su padre había puesto en marcha la trama. Aunque el hombre presentó la denuncia que posibilitó la localización de los investigados, el engaño se prolongó y llegó a perder otros 20.000 euros, ya que llegó a solicitar préstamos para hacer frente a las peticiones de su novia virtual.
La Operación Pascan concluyó con la identificación del joven como promotor y principal responsable de la estaba, en supuesta connivencia con su padre.

Una estafa amorosa le cuesta 36.000 euros a un hombre de Pontevedra