El Ayuntamiento creará un equipo para ejecutar el plan antichabolista

Uno de los chabolistas contempla los retos del incendio, situado en medio del poblado javier alborés

Después de casi tres meses desde que se aprobara el plan de Hábitat Digno, que pretende acabar con el chabolismo en la ciudad, el concejal de Regeneración Urbana, Xiao Varela, tomó la palabra para justificar la aparente falta de progresos en el poblado de A Pasaxe, donde viven cerca de 30 familias de etnia gitana: “Que parezca que non os hai non significa que non os haxa. É unha cuestión moi complexa”. Y como prueba de que se están haciendo avances, anunció que está a punto de hacerse pública la contratación para un equipo de implementación del plan de Hábitat Digno: seis de perfil social y tres de perfil más técnico.
En los últimos meses se redactaron las bases para ese concurso que ahora está a punto de anunciarse. Pero la eliminación del poblado chabolista exige, como señaló Varela, un trabajo “silencioso” que asegura que se está haciendo de manera sistemática. Por ejemplo, se está trabajando en itinerarios de inserción social para cada una de las 30 familias que allí residen, algunas desde hace 20 años.
En esto, las trabajadoras de los Servicios Sociales cuentan con la ayuda de la ONG Arquitectura sin Fronteras, que hace años que trabaja en el poblado y que ha conseguido sacar por su cuenta a varias familias. Pero nunca es un proceso fácil. “Traballo hai, e a reo”, reconoció Varela, que recordó que se trata de una estrategia transversal en la que se implican, además de Regeneración Urbana, otras concejalías como Justicia Social o Empleo.
Y no se trata solo de buscarles una casa, como recalcó el concejal: “Necesitamos que as familias teñan as cuestións ben claras antes de darlles unha resposta habitacional concreta”. Como ejemplo de lo que no se debe hacer, Varela aludió al Gobierno bipartito encabezado por Losada, y a cómo gestionó la reubicación de los chabolistas del desaparecido poblado de Penamoa, sin procurar la integración: “Porque se o que facemos e mandalos a outro concello é darlles 24.000 euros o que temos é un problema gordo”, recordó.

La conservera
El problema más urgente lo representan las cinco familias que todavía residen en chabolas situadas a la sombra de la antigua nave de la Conservera Celta, sobre la que pesa una orden judicial de derribo por ser una ruina; orden que está en suspenso debido a que primero el Ayuntamiento debe desalojar a los chabolistas. “O único que demora o derribo é a búsqueda dunha solución habitacional para esa xente”, admitió Varela.
Son cinco las familias que se ven afectadas por esta demolición, y que probablemente serán las primeras en abandonar el poblado. Pero Varela insiste: ”Non vamos a facer nada con palas excavadoras”.

El Ayuntamiento creará un equipo para ejecutar el plan antichabolista

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