El PNV allana la aprobación de los cuentas del Estado tras su acuerdo con el Gobierno

Rajoy felicita a Montoro por su defensa de los Presupuestos Generales | sergio pérez (reuters)
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El apoyo del PNV a los Presupuestos tras el acuerdo sellado ayer con el Gobierno allana la aprobación de las cuentas de 2017, que afrontan en el Congreso siete enmiendas a la totalidad por promover un crecimiento económico que no llega a la ciudadanía, según la oposición.

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, defendió ayer el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2017 y pidió el apoyo a todos los grupos tanto en la votación hoy de las siete enmiendas a la totalidad como durante el trámite de enmiendas parciales, aunque “sin caer en la borrachera del gasto público”.


Sin embargo, la jornada estuvo protagonizada por el acuerdo alcanzado entre el PNV y el Gobierno para resolver sus discrepancias respecto al cupo vasco, que supondrá el pago de 1.400 millones de euros a Euskadi por cuestiones pendientes desde 2007.

Este acuerdo se vio completado más tarde con un pacto para el apoyo a los Presupuestos que incluye, además del cupo, una serie de medidas empresariales, de infraestructuras –principalmente el compromiso de construcción de la “Y vasca”– y colaboración entre administraciones.

Las cuentas de “transición” defendidas ayer, que no incluyen “ni el séptimo cielo ni siete plagas” bíblicas según Montoro, permitirán avanzar en el crecimiento económico y la creación de empleo, al tiempo que garantizará las prestaciones sociales.

Bandazos
El ministro de Hacienda lamentó en su intervención que el rechazo al mismo sea por cuestiones políticas y atacando a los que pretenden dar “bandazos” en la política económica y le reclaman un mayor nivel de inversión pública: “Venimos de una borrachera de gasto público y ya quieren ir de copas a celebrarlo”.
Durante su intervención en el debate de enmiendas a la totalidad de las cuentas aprobadas por el Gobierno, Montoro puso en valor la senda de estabilidad presupuestaria argumentando que “siempre que ha habido déficit excesivo ha habido poco empleo”, por lo que aseveró que cumplir esta política “no es una obligación” con las autoridades europeas, sino que “conviene” al país.

“Nuestro compromiso no es solo con la Unión Europea, es con los españoles. Estamos convencidos de que es ese compromiso el que nos conviene a España”, manifestó el ministro, que mantuvo, por otro lado que el gasto social no se redujo y que, en estos Presupuestos “es el más alto de la historia”, manteniéndose en el 64% respecto al gasto total.

En la defensa de las cuentas, Montoro calificó sus Presupuestos del Gobierno como “de transición”. “Son los primeros de una legislatura y tratan de enlazar con los Presupuestos de 2018”.


Esto no le resta importancia, aseveró, ya que tienen como objetivo cumplir con la reducción del déficit público y la creación de empleo, y su aprobación, subrayó “debe sacudir cualquier sospecha de incertidumbre”. “Tiene que ver con el prestigio del país”, dijo.

Asimismo, señaló a la oposición diciendo que “buena parte del rechazo” a las cuentas “está más relacionado a cuestiones políticas ajenas al contenido del proyecto”, y llegó a decir que su objetivo no es “ganar este debate” sino para “convencer de que son los mejores para España”.

“No me importaría perder este debate si estuviera seguro de que lo que domina en esta Cámara es la filosofía económica que inspira este proyecto de ley de Presupuestos”, sentenció el responsable de Hacienda.

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