“Nos falta el enlace con Ramón y Cajal en dirección al parque”

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El presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Pocomaco, Rubén Ocampo, destaca la puesta en marcha de la figura del gerente –que recae sobre Alfredo Candales– para gestionar las cuestiones cotidianas.

¿Por qué se toma la decisión de crear una gerencia? ¿Cambiará la línea a seguir?
Estaba dentro de la profesionalización de la gestión que ya habíamos acordado. Se trata de ir dando el mejor servicio tanto a los propietarios como a la asociación. Hacía falta una figura que englobara todo lo que tiene que ver con actos, proyectos...

¿Supondrá una revitalización?
Sí. Por una parte queremos ir revitalizando y atendiendo todos los proyectos en marcha y, por otra, atender el día a día.

¿Qué proyectos hay? 
Insistimos mucho en el día a día. Lo importante es ir resolviendo eso: desde una canalización hasta una cuneta obstruida. Siempre estamos con lo de reunirnos con el Ayuntamiento por el tema del transporte público, . Afortunadamente a día de hoy tenemos unas conexiones que son un lujo para cualquier polígono. La apertura de la Tercera Ronda alivia muchísimo el tráfico, lo que no quiere decir que no que haya que estar encima para ir resolviendo problemas futuros que seguro que saldrán. Pero ahora estamos en una buena posición respecto a las comunicaciones tanto por la conexión con Alfonso Molina y la AP-9 como con la A-6.

¿Faltaría algo?
El enlace con Ramón y Cajal en dirección Pocomaco. Aunque también es cierto que nos alivia muchísimo la apertura reciente a Novo Mesoiro, porque evita que la rotonda de la Sampaio la desahoga muchísimo.

¿La Tercera Ronda atrae o atraerá a nuevas empresas? 
Se juntan varios factores. Pocomaco, afortunadamente, es un polígono conocido por la ubicación y porque es cómodo. Es muy comercial, no industrial, y en ese sentido es amable por lo que siempre tuvo demanda. La crisis se notó pero parece que ahora empieza a recuperar. Quizá cambia un poco el perfil de cliente: a lo mejor no son grandes empresas de muchos metros cuadrados pero sí que ha habido cierta demanda de alquiler y de venta.

¿Y llegan nuevas firmas u otras que se trasladan? 
Hay de todo. En Pocomaco hay ciertos tipos de naves que facilitan la instalación de oficinas y eso genera demanda.
¿En qué fase está el tema de los aparcamientos disuasorios? 
Tenemos dos instalados y están funcionando bastante bien dentro de las limitaciones que tenemos. Para nosotros lo que sería ideal sería tener un aparcamiento disuario y que después hubiese una buena comunicación porque ahora el autobús llega a la rotonda de Casa Juana y no al final del polígono. Esa es nuestra gran batalla.

Si se dispara la demanda, ¿hay posibilidad de crecer? 
No, Pocomaco tiene los metros que tiene y también límites de altura. En todo caso sería un anexo. Nosotros tenemos el proyecto del edificio social que también tiene unas limitaciones: tendrá una buena sala de juntas, aulas de formación y se construirá en las parcelas que tenemos pero no hay fecha porque las cosas van al ritmo que van.

En el parque es complejo orientarse. ¿Hay alguna solución?
Hemos creado una aplicación móvil porque muchas llamadas son para preguntar por las ubicaciones. Desde la app intentamos aportar información.

“Nos falta el enlace con Ramón y Cajal en dirección al parque”