La Generalitat afirma que hay indicios de un chivatazo de la Policía a los yihadistas

GRA164. BARCELONA, 16/03/20145.- Los dirigentes de CDC, Artur Mas (d) y de UDC, Ramon Espadaler (i), durante la comisión ejecutiva de CiU que se ha reunido hoy tras intentar zanjar las desavenencias entre cuadros de CDC y Unió por las cr&iac
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La consellería de Interior de la Generalitat denunció ante la Audiencia Nacional la existencia de “indicios fehacientes” de que dos miembros de la Policía Nacional avisaron a la célula yihadista que quería atentar en Cataluña de que estaban siendo investigados por los Mossos d’Esquadra.
En una rueda de prensa convocada de urgencia, el conseller de Interior, Ramon Espadaler, calificó como “muy grave” la “interferencia” por parte de estos dos miembros de la Policía, aunque no pudo precisar si dieron el chivatazo por su cuenta o a instancias de sus superiores.
Los Mossos d’Esquadra, que actuaban como policía judicial a instancias del juez Santiago Pedraz, denunciaron a los dos miembros de la Policía Nacional en noviembre pasado, si bien el magistrado archivó en febrero la pieza separada abierta sobre esta cuestión.
No obstante, en abril pasado, tras desarticular a la red, la consellería de Interior remitió a la Audiencia Nacional un nuevo informe con “indicios fehacientes”, a su entender, de que se produjo el chivatazo, lo que, según Espadaler, puso en riesgo tanto el operativo como a los agentes que intervenían en el caso.
Según Espadaler, cuando en noviembre se estaba investigando a la célula, a la que los Mossos d’Esquadra seguían desde hacía meses, detectaron una “interferencia” por parte de dos miembros del cuerpo de la Policía Nacional, al obtener “inicios claros de que supuestamente pusieron en conocimiento de miembros de la célula que los Mossos estaban en alerta y haciéndoles un seguimiento”.
Al tratarse de un hecho “extremadamente grave”, ya que según Espadaler el chivatazo puso en riesgo tanto a los agentes de los Mossos que intervenían en el operativo como a la propia operación, lo denunciaron en noviembre pasado ante el magistrado de la Audiencia Nacional que llevaba el caso, Santiago Pedraz. Sin embargo, archivó la pieza separada sobre este supuesto chivatazo en febrero pasado.
Los Mossos siguieron con el operativo, que se desarrolló en dos fases: la primera con la detención en diciembre pasado de tres personas que la red había enviado a combatir a favor de Estado Islámico en Siria e Irak, cuando estaban en Bulgaria.
Según el conseller, tras el supuesto chivatazo, los miembros de la célula “cambiaron su actitud y su manera de proceder en algunos ámbitos”. Pese a que la operación estuvo “en riesgo” debido al chivatazo, dijo, los Mossos explotaron la segunda fase en abril pasado, con la detención de 11 supuestos miembros de la célula, que según los investigadores tenía la intención de atentar en Cataluña.
Tras las detenciones, el Departamento de Interior aportó ante la Audiencia Nacional un nuevo informe con los “indicios fehacientes” que demostrarían, según Espadaler, la existencia de esta “interferencia”.
El conseller mostró su “absoluta confianza” en la Audiencia, que espera que “resuelva en coherencia” a partir de los nuevos inicios que les han aportado, relativos al mismo supuesto chivatazo que originó la pieza separada que ya fue archivada.

La Generalitat afirma que hay indicios de un chivatazo de la Policía a los yihadistas