La Iglesia cree que hay una campaña política en contra del obispo de Alcalá

Juan Antonio Martínez Camino efe
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El portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, aseguró ayer que la polémica sobre las palabras del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, sobre los homosexuales es fruto de “una campaña ficticia por determinados intereses políticos”.

En conferencia de prensa, Martínez Camino consideró la polémica “injusta, infundamentada y que no merece ser tratada con seriedad” por una organización como la CEE.

Las “relaciones homosexuales son objetivamente desordenadas; esa es la doctrina católica y está expresada en el catecismo, por lo que es un escándalo farisaico” que alguien se sorprenda al oír decírselo a un obispo, dijo.

Por eso, “la Iglesia va a ejercer su derecho de libertad de expresión y su deber de proclamar la doctrina católica sin dejarse condicionar”, subrayó.

Por otra parte, el juez ordenó la readmisión en el plazo de cinco días de la profesora de religión Resurrección Galera. La maestra no fue renovada para el curso 2001-2002 en un colegio público por decisión del obispado de Almería tras casarse por lo civil con un divorciado.

El auto reconoce que el pronunciamiento judicial “no puede alterar” el carácter temporal de la relación laboral que tenía la profesora en el momento de su despido, que fue declarado nulo hace casi un año.

A este respecto el obispado comunicó que acata el auto pero mantiene su recurso de amparo al Tribunal Constitucional (TC) y recuerda que la readmisión decretada es hasta final de curso.

Johannes Romes, el marido de la profesora calificó este auto que ordena su readmisión solo hasta final de curso de “un chiste de mal gusto”.

El juez también establece que el Ministerio de Educación deberá abonar a Galera 42.374,98 euros, una vez descontados los rendimientos obtenidos entre 2003 y 2010 como trabajadora de la Junta de Andalucía a la cifra de 157.287,10 euros que todavía se adeuda a la profesora por los salarios que dejó de percibir.

 

La Iglesia cree que hay una campaña política en contra del obispo de Alcalá