La Papanoelada motera recorrió las calles de la comarca por una buena causa

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El Motoclub Culleredo organizó ayer por quinto año consecutivo, en colaboración con el Ayuntamiento de Culleredo, la Papanoelada Motera, que partió de la explanada del paseo marítimo de O Burgo y recorrió las principales calles del municipio y el centro de la ciudad, haciendo la parada de rigor en la Torre de Hércules.
El evento tenía, como siempre, un carácter solidario y en el recinto se instaló una carpa con bebidas a la venta en la que la recaudación se destinaba a  las asociaciones Agaela (Asociación Galega de Afectados de Escleroris Lateral Amiotrófica) y Asotrame (Asociación Galega de Transplantados de Médula Ósea). También se llevó a cabo una recogida benéfica de alimentos y ropa para la institución social Padre Rubinos, aceptando principalmente productos no perecederos o de higiene personal y prendas de cualquier tipo.
Cerca de 250 papanoeles subieron a sus motos en una tarde desapacible, pero con la misma ilusión de todos los años. La lluvia mermó la participación pero la organización superó sus expectativas. Cristina Asorey, del Moto Club Culleredo, se mostró satisfecha de la acogida del evento y aseguró que continuará en próximos años, porque se trata de una iniciativa “muy emotiva”.
“Por la mañana estuvimos en el centro María Inmaculada de Bañobre, en Miño, y llevamos unos regalos para los niños que están allí viviendo. Es un día muy bonito”, apuntó Asorey, quien recordó que la cita se cerró con una gran chocolatada en la explanada de O Burgo, ya que los moteros participantes “llegaron empapados”. También disfrutaron de la música y el chocolate de la carpa usuarios de Aspace. l

La Papanoelada motera recorrió las calles de la comarca por una buena causa