La helada obliga a los Bomberos a esparcir sal en distintos puntos de la ciudad para prevenir accidentes

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La fría noche del viernes al sábado, en la que la temperatura llegó a rozar los dos grados centígrados, se dejó sentir ayer en las placas de hielo que, invisibles, se encontraban dispersas por toda la ciudad y que obligaron a los Bomberos a dispersar sal para evitar patinazos. Desde las diez y media hasta la una, los Bomberos acudieron a las zonas en sombra donde el sol no había conseguido derretir el hielo para sembrar con sodio la calzada.

Alrededor de las diez de la mañana los Bomberos tuvieron que acudir a la zona del Complejo Hospitalario Universitario, donde había placas de hielo sobre todo en la superficie metálica de las pasarelas peatonales que salvan la avenida de A Pasaxe. Igualmente tuvieron que acudir a la calle Hamburgo, cerca del hospital Quirón, donde los peatones también se quejaban de una traicionera capa de hielo. 

En el Paseo Marítimo, que permanece en sombra durante gran parte de la mañana, también hubo incidentes. Por ejemplo, a la altura de La Coraza, donde fue necesario depositar una generosa capa de sal. Pero fue también lo fue en el Paseo, donde se registró el único accidente relacionado con la helada. Supuestamente, a las doce menos diez de la mañana, un motorista habría perdido el control de su vehículo cuando circulaba a la altura del Playa Club, aunque no sufrió heridas de consideración. 

En este caso, fueron los operarios del servicio de limpieza, Cespa, los que acudieron a baldear la calzada, por lo que los Bomberos no tuvieron que actuar. Sí que fueron, en cambio, a un siniestro en Cuatro Caminos, aunque en este caso no existe ninguna información que indique que tuviera que ver con la helada. Sin embargo, la colisión que se registró allí provocó daños en por lo menos uno de los vehículos implicados que derramó líquido en la calzada, de ahí la necesidad de un baldeo. 

Jornadas anteriores 
También en A Zapateira tuvieron que actuar los servicios de emergencia pero, por otro lado, no hay que olvidar que no es la primera vez que los Bomberos tienen que hacer una salida para disolver la capa de hielo producida por las bajas temperaturas. En la última semana, por lo menos se realizaron cuatro de estos servicios, aunque ayer fue la jornada en .la que se registraron más de estas salidas.

Es muy posible que no sea la última vez que los Bomberos tengan que combatir la helada porque la predicción a corto plazo de Meteogalicia es que las temperaturas seguirán a la baja, incluso se reducirán un poco más: si la mínima ayer rondaba los cuatro grados, para hoy se espera que sean solo tres, aunque la medición puede variar dependiendo de la localización de la estación meteorológica. De cualquier manera el mercurio no subirá durante los próximos días más allá de los catorce grados, según las últimas predicciones. 

Además, el anticiclón seguirá dejándose notar, lo que significa que no habrá precipitaciones en los próximos días. El tiempo seco, aunque reduzca la sensación de humedad, también incrementa la percepción del frío, que está haciendo del invierno de 2019 una estación gélida. 

A medio plazo, la predicción no es tan fiable, pero todo indica que la semana el frío seguirá siendo la tónica habitual. El mercurio del termómetro no se moverá, como si estuviera congelado. El miércoles se espera quizá una pequeña variación al alza en las máximas pero, sobre todo, las mínimas irán subiendo de una forma notable a partir de entonces, manteniéndose en torno a los ocho grados. 

No será suficiente como para que ya no sea necesario abrigarse bien a salir por la noche, pero sí evitará que los Bomberos tengan que salir con los sacos de sal. De momento, teniendo en cuenta  estos datos, no parece que la nieve vaya a cuajar en los alrededores de la ciudad.

La helada obliga a los Bomberos a esparcir sal en distintos puntos de la ciudad para prevenir accidentes