El atropello de un jabalí está tras los accidentes múltiples y el corte de la A-6 en Aranga

los bomberos del parque comarcal de vilaba tomarón imágenes del lugar del accidente
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Un jabalí fue el responsable del siniestro que en la noche del viernes pasado provocó en Aranga veinte colisiones con siete personas heridas y el cierre de veinte kilómetros de la A-6, casi en el límite con al provincia de Lugo, durante cinco horas. Según informaron fuentes de la Guardia Civil, uno de los mayores accidentes que se registraron en la autovía “pudo haber sido peor, porque el firme estaba lleno de combustible y hubo muchas colisiones”.

Un camión dañado derramó gasóleo a lo largo de más de 15 kilómetros

Cuando los agentes de la Agrupación de Tráfico llegaron al lugar de los hechos se encontraron con un “batiburrillo” de coches y un caos absoluto que hizo necesario el trabajo conjunto de tres parques de bomberos (el de Betanzos, Vilalba y Arzúa) para poder despejar la calzada, que no estuvo libre de obstáculos hasta las cinco de la madrugada. Llevó aún más a los agentes de la Unidad de Atestados elaborar un informe detallado de todo lo que había sucedido. El primer accidente habría tenido lugar alrededor de las nueve de la noche, a la altura del kilómetro 543 en sentido A Coruña, cuando un turismo atropello al jabalí. El animal salió despedido al carril de al lado donde un camión le pasó por encima. El conductor del vehículo, tras el sobresalto inicial, creyó que había salido indemne y siguió adelante. “Pero, en realidad, el golpe había cortado los latiguillos del gasóleo, de manera que empezó a derramar combustible inmediatamente”, explicaron desde Tráfico. El conductor dejó un rastro de combustible hasta la salida de Coirós, en el kilómetro 560.

 

Trampa deslizante

Mientras tanto, detrás de él comenzaba a formarse el caos. En el kilómetro 550 diez vehículos, uno de ellos un autobús, comenzaron a perder el control al mismo tiempo y cuando trataron de frenar, lo único que consiguieron fue un alcance múltiple del que no hubo que lamentar víctimas. Ni siquiera la Guardia Civil se libró de la trampa deslizante en la que se había convertido la autopista porque una de sus patrullas se vio implicada en una colisión múltiple con tres vehículos. Además, se registraron cuatro salidas de vía.

Pero mucho peor fue el siguiente siniestro, en el que un camión articulado perdió el control y quedó cruzado cerrando el paso al tráfico. La maniobra cortó su sistema eléctrico, así que la primera conductora que llegó, que había recuperado el control milagrosamente al rodar sobre la mancha de gasóleo, se lo encontró de frente y chocó, convirtiéndose en una de las víctimas de la jornada. Dos coches más la siguieron poniendo el colofón a un aparatoso suceso.

 

El atropello de un jabalí está tras los accidentes múltiples y el corte de la A-6 en Aranga