Rato puso dos condiciones para acudir a la ampliación del Banco de Valencia

El expresidente de Bankia, Rodrigo Rato. EFE/Archivo
|

El expresidente de Bankia Rodrigo Rato mostró ante el Banco de Valencia y el Banco de España su disposición a suscribir una ampliación de capital en caso de que la entidad valenciana necesitara sanearse, pero sólo si a la operación acudían también otros socios y tenía el aval de un informe externo.

"Desde el principio esa posición se la trasladé a los responsables del Banco de Valencia para que no hubiese ningún tipo de equívoco y pudiesen pensar, o bien que había una intención de BFA de quedarse con Banco de Valencia o bien que estábamos dispuestos a participar en una ampliación de menor tamaño, simbólica o pequeña", dijo Rato en su declaración ante el instructor del caso Bankia, Fernando Andreu.

Según su declaración del pasado 20 de diciembre en la Audiencia Nacional, a la que ha tenido acceso Efe, Rato se mostró de acuerdo en contribuir a reforzar el capital de Banco de Valencia desde que a principios de 2011 empezara a plantearse la posibilidad de reforzar el capital de la entidad.

No obstante, el expresidente de Bankia y de BFA, sociedad matriz de las cajas que integraban el grupo financiero, quería que un informe externo "indicara las necesidades" que tenía el Banco de Valencia y no quería aportar más dinero del que le correspondía como accionista de la entidad.

BFA tenía una participación del 38 por ciento de Banco de Valencia heredada de Bancaja, la caja valenciana con la que Caja Madrid realizó una "fusión fría" (SIP), que tenía la consideración de "participación financiera", argumentó Rato.

Según señaló al juez, la posibilidad de que Banco de Valencia recibiese una inyección de capital no le causó sorpresa, ya que en aquel momento estaba aumentando la morosidad de todo el sistema financiero como consecuencia de la crisis económica.

Rato planteó al consejo de BFA su posición de acudir a la ampliación de Banco de Valencia con esos dos condicionantes en septiembre y octubre, cuando las informaciones sobre una posible crisis empezaron a ser más frecuentes.

En el órgano de dirección "no hubo ninguna voz discrepante", a pesar de que en él estaban presentes "varios responsables de Bancaja", dijo Rato, en alusión a su expresidente José Luis Olivas, y su "número 2" Antonio Tirado.

Además, Rato aseguró que el Banco de España "conocía perfectamente" sus intenciones y no le pidió que asumiera pérdidas del Banco de Valencia. "Nadie nunca me planteó una estrategia distinta a la que yo estaba diciendo", aseguró.

Siempre según su relato, BFA hacía el papel de otorgar liquidez al Banco de Valencia porque era una entidad más grande y tenía mayor capacidad. Tras la intervención del Banco de España y la dimisión de Olivas, el supervisor pidió a la entidad que dirigía Rato que mantuviera las líneas de liquidez que tenía abiertas, algo que mantuvieron hasta la entrada del FROB en su capital.

Por su parte, Olivas declaró ante el juez que, aunque tuvo "momentos mejores y peores" con Rato, ambos eran "conscientes" de que había que hacer una ampliación de capital aunque, según le trasladó el presidente de la entidad, en ella "BFA iría por la parte que le correspondía" porque "evidentemente no podía cubrir el 100 % porque se vería obligado a lanzar una OPA".

En lo que sí coincidieron los dos fue en señalar que las cuentas de Banco de Valencia fueron auditadas por Deloitte y que, según su información, "no tenían ninguna salvedad".

Olivas fue más allá al defender en varias ocasiones que la entidad valenciana, a la que recientemente ha abierto un expediente sancionador el Banco de España, cerró 2010 con beneficios y que no "había ningún problema" más que los que pudiera tener cualquiera en el sistema financiero.

Rato puso dos condiciones para acudir a la ampliación del Banco de Valencia