Los Bomberos actúan por primera vez en el esqueleto de una obra paralizada

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Los Bomberos acudieron al número 33 de la calle de Simón Bolívar, en Los Rosales, ante el aviso de desprendimientos de cascotes a la calle. Sería una actuación rutinaria si no fuera porque el edificio en cuestión era tan solo un esqueleto de hormigón, uno de tantos cuya construcción se paralizó tras el estallido de la crisis inmobiliaria. Es la primera vez que los Bomberos tienen que acudir a una caída de cascotes en un edificio de estas características.

Diez años después del estallido de la crisis, muchas de estas antiguas obras continúan a medio construir en A Coruña, expuestas al viento y a la lluvia, que ha ido poco a poco minándolas. En el caso de la de Simón Bolívar, los bomberos tuvieron que pasar casi toda la mañana retirando los fragmentos de cerámica que amenazaban con desprenderse y caer a la calle. En total, casi tres horas, de once de la mañana a dos de la tarde.

El anterior Gobierno local contabilizó 16 casos parecidos esparcidos por toda la ciudad. El problema es que muchos de los propietarios de estas promociones era sociedades anónimas que simplemente desaparecieron con el estallido de la crisis y no se hacen cargo del mantenimiento de sus propiedades, así que algunos de estos solares se han convertido con el tiempo en vertederos de basura, criaderos de plagas o refugio de indigentes o toxicómanos.

El procedimiento habitual que sigue la Concejalía de Regeneración Urbana es caducar la licencia de obra.. En muchos casos, el actual dueño es la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) que busca librarse de estas propiedades vendiéndoselas a una nueva inmobiliaria interesada en acabar el proyecto interrumpido.

Los Bomberos actúan por primera vez en el esqueleto de una obra paralizada