Los bombardeos rusos y del régimen sirio matan a 25 niños en una semana

A woman carries her daughter during the opening of an underground centre for children in Aleppo, Syria, January 21, 2016. REUTERS/Abdelrahmin Ismail
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El drama en Siria deja cada día un rastro de muerte y desolación que afecta a personas de cualquier edad. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, entre los días 16 y 22 de este mes, un total de 25 niños murieron víctimas de los bombardeos de aviones rusos y del régimen de Bashar al Asad en la provincia de Deir Ezzor, en el este de Siria, donde el Estado Islámico controla el 60 por ciento de la capital.
Solo en el último ataque perpetrado el viernes sobre la ciudad de Tabiyyah Jazeerah, murieron trece menores, entre ellos, tres niños ciegos de la misma familia. Esta última masacre llevada a cabo por aviones de guerra (no se sabe si eran rusos o aviones del régimen sirio, según el Observatorio) causó la muerte de al menos 30 civiles, cifra que puede aumentar ya que también ha dejado decenas de heridos, algunos de ellos, en situación crítica. Entre los muertos en este ataque hay trece niños y ocho mujeres.
En total, el número de víctimas mortales contabilizadas en los bombardeos registrados el viernes ascendería a cuarenta, sumando las registradas en los ataques de aviones de guerra en la ciudad de al-Boleel, en la zona oriental de Deir Ezzor.
Estas muertes elevan a 91 el número de personas que han perdido la vida desde el pasado 16 de este mes en bombardeos de las fuerzas del régimen de Bashar al Asad y las incursiones de aviones de combate sirios y rusos en la zona, una región rica en petróleo y fronteriza con Irak. Entre esas víctimas hay 25 niños y 16 mujeres.
Según la ONU, desde que estallara el conflicto en Siria, en marzo de 2011, más de 250.000 personas han muerto y un millón han resultado heridas.
Además, los enfrentamientos han hecho que más de cuatro millones de personas hayan huido del país, mientras 13,5 millones de desplazados en Siria necesitan ayuda humanitaria.
La ONU y un centenar de organizaciones humanitarias lanzaron esta semana un llamamiento conjunto para exigir medidas inmediatas que alivien la situación de la población afectada por la guerra en Siria. Las organizaciones humanitarias piden que se actúe ahora “en nombre de nuestra humanidad compartida” y por el bien de millones de inocentes que soportan grandes niveles de sufrimiento.
Sin embargo, hasta que no se alcance una solución diplomática a la guerra, sugieren emprender acciones prácticas, como permitir el acceso de las organizaciones humanitarias para que puedan distribuir ayuda a las personas necesitadas.
Otras recomendaciones son las pausas humanitarias, las treguas incondicionales supervisadas y también el levantamiento de los asedios.
El llamamiento se está llevando a cabo en las redes sociales de todas las organizaciones, acompañado de un video de 60 segundos que muestra el impacto de los 60 meses de conflicto en Siria, donde las tropas de Bashar al Asad luchan contra unos mil grupos rebeldes que se calcula cuentan con 100.000 combatientes, y donde desde principios de 2014 el autodenominado Estado Islámico se enfrenta tanto al Gobierno como a los rebeldes.  
Mientras, los rebeldes sirios anunciaron ayer que responsabilizarán a Rusia y al Gobierno de Damasco si fracasan las negociaciones de paz previstas para la semana que viene en Ginebra.
La antelación con la que fue emitido el comunicado pronostica un aciago desarrollo de las conversaciones, cuyo inicio está previsto para mañana. En la nota, firmada por decenas de grupos armados rebeldes, “se hace responsables al régimen y a su aliado ruso de cualquier fracaso del proceso político por sus repetidos crímenes de guerra”.
Por otro lado, al menos 72 soldados iraquíes habrían perdido la vida en un doble atentado suicida perpetrado ayer en la localidad iraquí de Ramadi, según un comunicado del Estado Islámico. Al cierre de esta edición, las autoridades de Irak todavía no se habían pronunciado sobre estos ataques, que según la organización terrorista dejaron “los cadáveres de más de 70 apóstatas”.

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