La decisión de seguir con las fechas no convence en Japón

19 March 2020, Japan, Tokyo: A traffic sign prohibiting entry is placed in front of the building of the Tokyo City Government, while in the background there is a banner with the logo of the 2020 Olympic Games in Tokyo. The Japanese organizers, the Interna
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Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, llamados a ser un momento de orgullo para el país anfitrión, se han convertido en un foco de incertidumbre para los japoneses frente a la decisión del COI de continuar los preparativos para las fechas programadas pese a la pandemia del coronavirus. 

“Los Juegos deberían posponerse por la pandemia”, indica Minami Yoshida, economista de 24 años, que además señala con preocupación la necesidad de estimular la economía para cubrir las pérdidas que esto pudiera suponer. 

Siete de cada diez nipones no ven posible que los Juegos se celebren entre el 24 de julio y el 9 de agosto, según una encuesta publicada por la agencia Kyodo solo un día antes del comunicado en el que el COI apostó por mantener los preparativos para esas fechas. 

Juegos en octubre
“La selección de los atletas no está finalizada todavía. Muchas iban a acabar en torno a abril y mayo... Ese proceso está ‘jodido’ por el Covid-19”, dice Toshio Matsushima, empresario de 65 años, quien recuerda que los Juegos de 1964, también en Tokio, tuvieron lugar en octubre. “El 10 de octubre de 1964 hicimos la ceremonia de apertura con todos los atletas de cada país. Quizás sería mejor aplazarlos hasta la misma fecha que los de 1964”, reflexiona. 

La incertidumbre se ha visto agravada por una cláusula del contrato de compra-venta de las entradas para las competiciones que establece que en caso de cancelación por “fuerza mayor”, entre las que se incluye una emergencia de salud pública, la organización no devolvería el dinero pagado. 

Aunque el retraso parece más probable que la cancelación, los poseedores de los más de 3,2 millones de entradas ya vendidas temen perder el dinero invertido en ellas. 

“No creo que sea inteligente celebrar los Juegos como si nada en esta situación”, opina Kiichi Yamamoto, fotógrafo de 25 años, que enfatiza que se trata de “un problema internacional” que deberán solucionar desde el COI y no solo desde la organización japonesa. 
Como muchos otros de sus compatriotas, Yamamoto cree que, finalmente, el COI cambiará de opinión y pospondrá los Juegos a un momento más propicio para su celebración. 

Llegó la llama
Pese a ello, el Comité Olímpico Internacional decidió el martes seguir adelante con las fechas previstas e hizo suyas las palabras del primer ministro japonés, Shinzo Abe, sobre “celebrar los Juegos como prueba de que la humanidad puede vencer al nuevo coronavirus”. 
La llama olímpica aterrizó ayer en Japón en la base militar aérea de Matsushima, en el nordeste del país, donde fue recibida por varios centenares de personas en el exterior de las instalaciones pese a las recomendaciones del Gobierno nipón de no formar multitudes para evitar nuevos contagios

El campeón de judo Tadahiro Nomura y la luchadora Saori Yoshida, ganadora de tres oros olímpicos (Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012), fueron los encargados de subir a recoger la antorcha, que el próximo día 26 empezará un periplo por relevos de 121 días por todo el territorio nipón.

La decisión de seguir con las fechas no convence en Japón