El King acumulaba desperdicios en los muebles y su cocina no tenía donde lavarse las manos

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Una “gran cantidad de desperdicios” en el interior de los muebles y la presencia de “pequeños dípteros en el techo”. Estas fueron algunas de las deficiencias detectadas por los técnicos de la Consellería de Sanidade durante la inspección que llevaron a cabo en el café bar King el pasado día 4, y que desembocó en el cierre del establecimiento de la calle Barcelona el lunes por la tarde.

El Ayuntamiento ordenó ya el cese de la actividad de veinte locales este año

Así lo explicó ayer el portavoz municipal y concejal de Seguridad, Julio Flores, que puntualizó que fueron las condiciones en materia sanitaria las que “motivaron el levantamiento de un acta por parte de los técnicos de la jefatura territorial de Sanidade”, que culminó con el cierre del bar. Además de la presencia de insectos y basura, según el teniente de alcalde, en el informe de los técnicos se hace referencia a una cocina “sin dotación para lavado y secado higiénico de las manos; condiciones higiénicas inadecuadas de la barra y cámaras frigoríficas en pésimas condiciones de higiene”.

Aunque el dueño del King descartó el lunes la posibilidad de volver a abrir el bar, Flores recordó que este tiene un período de un mes para presentar recurso contra el acta de cese.

 

cierres

Flores destacó la “colaboración institucional” –Xunta, subdelegación del Gobierno y Ayuntamiento–, a la hora de ordenar el cierre tanto del King, como de otros locales de la zona que habían sido denunciados en numerosas ocasiones por vecinos y comerciantes, y garantizó que el gobierno local “va a continuar vigilando el cumplimiento de la orden de cesa de la actividad de estos establecimientos”.

Recordó que, a lo largo del año, se realizan “numerosas las inspecciones” en los locales de hostelería y que “existe un alto grado de cumplimiento de las diferentes normativas que regulan la actividad del sector”. Pese a esto, en 2012 el Ayuntamiento decretó el cese de actividad de 20 establecimientos, de los cuales nueve se encontraban en el Orzán. “Contra lo que puede opinar algún representante vecinal de esa zona de que no se está haciendo nada, los datos dicen lo contrario”, manifestó el conservador.

Sobre los motivos que originaron el cierre de estos negocios de hostelería, el concejal habla de diferentes causas, desde el incumplimiento de la ordenanza medio ambiental de ruido, hasta locales cuya actividad no se ajustaba a la estipulada en la licencia de apertura concedida por Urbanismo.

Precisamente la ordenanza de ruidos era una de las que había prometido cambiar el PP si llegaba a la alcaldía. Aunque reconoce que está en su “lista de deberes pendientes”, Flores aseguró que las prioridades del gobierno local son otras, como la ordenanza de terrazas, que también toca directamente al sector y que lleva meses en fase de redacción.

Eso sí, quiso mandar un mensaje de tranquilidad, y recordó que la intención del Ayuntamiento no es llevar a cabo “una caza de brujas” con estos cierres, sino velar por el cumplimiento de las normativas existentes. n

 

El King acumulaba desperdicios en los muebles y su cocina no tenía donde lavarse las manos