Casi cinco años de cárcel ha pedido la Fiscalía para los dos hombres que en septiembre de 2009 fueron sorprendidos en el tejado de un chalé de Bergondo cuando desmontaban placas de cobre. Se trata de una propiedad del arquitecto Andrés Fernández Albalat y aquel robo no fue el único que sufrió el inmueble entre enero y septiembre de aquel año. Los dos detenidos están llamados el próximo día 24 para declarar ante la jueza de penal 1 y se enfrentan a una acusación por delito continuado de robo con fuerza en casa habitada que puede costarles a cada uno cuatro años y diez meses de reclusión y el pago conjunto de los 22.500 euros en que están tasados los perjuicios.
Esa es la cantidad que consta en el escrito de acusación que será trasladado al juicio, y donde se justifica esa cifra por todas las planchas de cobre robadas y los desperfectos que se ocasionaron al arrancarlas, tanto en el tejado de la vivienda como en el cableado y otros elementos.
media docena de veces
De la denuncia y el resto de actuaciones extrae el fiscal que los ladrones accedieron a la propiedad en al menos media docena de ocasiones hasta el día de la detención. En su informe provisional señala enero de aquel año como la primera de ellas, e indica que los delincuentes violentaron la puerta de acceso peatonal a la finca, para después acceder al interior y trepar hasta el tejado, revestido de cobre.
En las siguientes ocasiones, concluye la acusación, los dos hombre llamados a juicio lograron entrar en recinto trepando por el cierre de la propiedad y haciendo lo mismo hasta alcanzar el techo. Allí se encontraban cuando fueron descubiertos por el dueño en plena tarea.
habitada
En el juicio, los detenidos se enfrentarán a un delito agravado, por haberse perpetrado en una casa habitada, aun cuando el escrito de acusación reconoce que no era la residencia habitual del arquitecto y su esposa, titular de la propiedad. Así secomprende que no se detectaran antes los asaltos, que el fiscal sitúa en los meses de enero, abril, mayo, agosto y septiembre. Como hace constar en su relato de hechos, el chalé solo se usaba algunos fines de semana y durante la temporada de verano.
El Código Penal establece sanciones de hasta tres años de cárcel para los robos con fuerza, que se elevan hasta los cinco para los asaltos que se cometan en “casa habitada, edificio o local abiertos al público o en cualquiera de sus dependencias”.
En este caso, la Fiscalía justifica la aplicación del delito de robo con fuerza, en lugar del de hurto, en atención al artículo 238.2 del mismo texto legal, que considera fuerza el “rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana”. A eso añade la continuidad delictiva. n




















