Raúl Castro: “Fidel demostró que sí se puede garantizar la independencia”

Raúl Castro recibe las cenizas de su hermano Fidel en el cementerio de Santa Ifigenia REUTERS/Marcelino Vázquez
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El presidente de Cuba, Raúl Castro, destacó el liderazgo de Fidel Castro, señalando que su principal enseñanza “es demostrar que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá superar cualquier obstáculo”, en su discurso en el acto de homenaje al líder revolucionario en Santiago de Cuba, en el que además desveló el deseo de Fidel de que no se construya ningún monumento ni se le ponga su nombre a ninguna plaza o institución. “Demostró que se puede superar cualquier obstáculo, amenaza o turbulencia en el empeño de construir el socialismo en Cuba y garantizar la independencia”, apuntó.
Al acto acudieron figuras de la política latinoamericana afines al proyecto cubano como el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el presidente de Bolivia, Evo Morales, y los exmandatarios brasileños Luiz Inácio Lula Da Silva y Dilma Rousseff.
Raúl Castro comenzó su discurso señalando que el cortejo fúnebre con las cenizas de Fidel Castro ha realizado en sentido inverso el trayecto de la Caravana de la Libertad, cuando el Ejército rebelde recorrió la isla tras el triunfo de la Revolución en el año 1959.
El mandatario reivindicó la moral de Fidel Castro, del que apuntó su “ética martiana (de José Martí) de que toda la gloria cabe en un grano de maíz”.
Así, destacó que el histórico líder cubano rechazó el culto a su figura y “nunca quiso que se usara su nombre para una plaza, calle o institución”.
Raúl Castro recordó distintos hitos de la Revolución cubana y de la posterior Administración de Castro, extrayendo de estos episodios que “la permanente enseñanza de Fidel Castro es que sí se puede, que el hombre es capaz de sobreponerse a las más duras condiciones si no desfallece su voluntad de vencer, hace una evaluación de cada situación y no renuncia a sus nobles y justos principios”.
“Fidel nos demostró que sí se podía llegar a las costas en el yate ‘Granma’, que sí se podía resistir al enemigo, al hambre y al frío. Organizar un ejército revolucionario en la Sierra Maestra tras la debacle de Alegría de Pío; que sí se podía abrir nuevos frentes guerrilleros en oriente; que sí se podía derrotar con 300 fusiles la ofensiva de más de 10.000 soldados”, relató.
“Nos enseñó que sí se podía derrotar en 72 horas o menos la invasión de Playa Girón y proseguir la campaña de analfabetismo como se logró, que sí se podía proclamar el carácter socialista de la Revolución a 90 millas del imperio cuando sus naves avanzaban hacia Cuba tras las tropas mercenarias”, explicó Raúl Castro, antes de reivindicar también que Fidel Castro defendió con “firmeza los principios de nuestra soberanía, sin temer a los chantajes estadounidense en la crisis de los misiles”.
Durante algunos tramos del discurso, Raúl Castro fue interrumpido por aplausos de los cubanos que se congregaban en la Plaza Antonio Maceo ataviados con pequeñas banderas cubanas que no dejaron de ondear en el acto. El mandatario fue recibido con los vítores: “¡Raúl, amigo, el pueblo está contigo!”.
Sobre su destacado carácter internacionalista, Raúl Castro apuntó que su hermano demostró “que sí se podía enviar ayuda solidaria a otros pueblos hermanos en lucha contra la opresión colonial y la agresión externa y el racismo”, citando las victorias en las campañas ante “los racistas sudafricanos”, que supusieron la integridad territorial de Angola y la independencia de Namibia.
Sobre los avances médicos y científicos que experimentó la isla con el liderazgo de Fidel Castro, su hermano señaló que se demostró que “se podía transformar Cuba en un gran polo científico, avanzar en los modernos y decisivos campos de la ingeniería genética y la biotecnología e insertarnos en coto cerrado del comercio internacional de fármacos”.
Frente al bloqueo estadounidense sobre la isla y la caída del bloque soviético, el mandatario destacó el desarrollo del turismo pese al bloqueo. “Sí se puede resistir, sobrevivir y desarrollarnos sin renunciar a los principios ni a las conquistas del socialismo en el mundo unipolar y de las trasnacionales que surgió después del derrumbe del campo socialista de Europa y la Unión Soviética”, afirmó.
Las cenizas de Fidel Castro fueron inhumadas ayer en una ceremonia privada en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba. En la “ceremonia solemne, íntima y familiar” solo estuvieron presentes personalidades que fueron expresamente invitadas para la ocasión.
El sepelio tuvo lugar a unos metros del mausoleo que guarda los restos de José Martí, héroe nacional de Cuba, y de las tumbas de otros ilustres de la isla como Manuel de Céspedes y Frank País.
Con este acto culmina una semana de recorrido de los restos mortales del comandante de la Revolución por la isla.

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